Estados Unidos indicó este martes que presionaría al nuevo gobierno del ex dictador Desi Bouterse en Surinam para que "sea firme" contra la corrupción y respete los principios democráticos.
Bouterse, que ya había accedido al poder de este país sudamericano mediante golpes de Estado en dos ocasiones y enfrenta un juicio por la ejecución sumaria de quince personas en 1982, se convirtió el lunes en presidente de Surinam tras obtener el apoyo de la gran mayoría del Parlamento.
La diplomacia estadounidense hizo saber que respetaba los resultados de los comicios y pretendía mantener "buenos vínculos" con la ex colonia holandesa.
"Pero vamos a dejar bien claro al nuevo gobierno de Surinam que, para buenas relaciones con Estados Unidos y la comunidad internacional, contamos con que este nuevo gobierno sea firme contra la corrupción y respete los principios democráticos, los derechos humanos y el imperio de la ley", informó el Departamento de Estado en un comunicado.
El juicio militar del que Bouterse es actualmente objeto por las ejecuciones en diciembre de 1982 de 13 civiles y dos militares que se oponían a su régimen, debe retomarse el viernes. Si es condenado, podría enfrentar hasta 20 años de cárcel.
Pero su elección podría permitirle declarar una amnistía para todos los inculpados de matar a opositores durante su régimen precedente.
Tomará posesión del cargo el 3 de agosto y se espera que presente su nuevo gabinete a mediados de ese mes.
El presidente electo encabezó un golpe de Estado en 1980 y se quedó en el poder hasta 1987. Tres años más tarde lideró un nuevo golpe de estado contra el gobierno de Ramsewak Shankar y asumió la presidencia hasta 1996.
Bouterse fue además condenado en ausencia a 16 años de cárcel por un tribunal de La Haya en 1999 por tráfico de cocaína.
© ANP/AFP

















