Los británicos infligieron un doble castigo en las urnas a los liberaldemócratas al rechazar mediante referéndum la reforma del sistema electoral y quitarles la mitad de sus escaños en las elecciones locales debido a su alianza gubernamental con los conservadores.
El "No" al cambio del sistema uninominal mayoritario vigente por el del llamado "Voto Alternativo" se aseguró matemáticamente la victoria en el referéndum impulsado por el líder liberaldemócrata, Nick Clegg.
La reforma fue rechazada por una abrumadora mayoría del 68,31% de los votos emitidos el jueves, según los resultados oficiales con 99,7% de las circunscripciones escrutadas. Prácticamente todas votaron en contra, exceptuando 10, incluidos los barrios londinenses de Camden e Islington, y las ciudades universitarias de Cambridge y Oxford.
La participación fue superior a la esperada, del 41,6%, al término de una campaña eclipsada por la boda real entre el príncipe Guillermo y Kate Middleton.
Clegg calificó de "golpe amargo" el resultado en esta consulta, que fue una de las concesiones que arrancó a los conservadores de David Cameron para aceptar formar un gobierno de coalición en mayo de 2010.
Los 'Tories' siempre se mostraron contrarios a cambiar un sistema que históricamente ha favorecido a los dos grandes partidos -el conservador y el laborista- y el respaldo que mostraron a la agresiva campaña del "No" hizo temer por el futuro de la coalición.
Clegg, sin embargo, indicó que después de esta jornada "realmente decepcionante", su partido iba a "levantarse, desempolvarse y avanzar".
El primer ministro admitió por su parte que el referéndum había sido "difícil" para el gobierno, pero se declaró "absolutamente comprometido a hacer funcionar la coalición durante los cinco años completos de su mandato".
Los liberaldemócratas habían sufrido ya durante la noche su primer golpe en las elecciones municipales, que atribuyeron al descontento de los británicos por su respaldo al duro plan de ajuste implementado por el gobierno para reducir un déficit sin precedentes.
El socio minoritario de la coalición perdió la mitad de sus escaños municipales en Inglaterra, según los resultados de los 279 municipios afectados por estos comicios, entre los que no figuraba Londres.
Los liberaldemócratas perdieron incluso la mayoría relativa de que disponían en Sheffield (norte de Inglaterra), la circunscripción de Clegg.
En comparación, los conservadores de David Cameron mantuvieron su respaldo en el primer examen electoral desde las generales celebradas exactamente un año.
El más reforzado en estos comicios fue el opositor Partido Laborista, con una veintena de consejos y más de 700 escaños suplementarios.
En total, los laboristas obtuvieron el 37% de los votos, contra 35% para los conservadores y sólo 15% para los liberaldemócratas, su peor resultado en unos comicios municipales desde la fundación del partido a fines de los 80.
La jornada electoral incluía, además, la renovación de los parlamentos autónomos de las provincias de Gales, Irlanda del Norte y Escocia.
En esta último, el gobernante Partido Nacional Escocés (SNP) de Alex Salmond logró por primera vez la mayoría absoluta, una victoria que allana el camino para la convocatoria durante la legislatura de un referéndum sobre la independencia de esta provincia británica de cinco millones de habitantes.
En Gales, los laboristas se quedaron a un sólo escaño de la mayoría absoluta, mientras que en Irlanda del Norte, donde continuaba el recuento, los unionistas del DUP y los católicos del Sinn Féin deberían seguir siendo los dos partidos mayoritarios.
© ANP/AFP














