PRAGA (ANP/RNW) – En Praga, capital de República Checa y en otros lugares en Europa se ha detectado una fuerte concentración de Yodo radioactivo -131.
Aunque se cree que dichas partículas no representan un peligro para la salud, así lo dijo este viernes el Organismo Internacional de Energía Atómica, OIEA.
Altas concentraciones de esa sustancia puede causar el cáncer. El OIEA está investigando el origen de la sustancia. Por su lado la autoridad de seguridad nuclear de la República Checa, dijo que el Yodo no proviene de una central nuclear como de Fukushima I.
Probablemente la sustancia procede de la producción de radiofármacos. Por lo general la radiación del yodo -131 se soluciona con rapidez.

























