En Rotterdam ha fracasado un proyecto para dar trabajo a los desempleados de esa ciudad holandesa.
El consejo municipal de Rotterdam esperaba emplear miles de desocupados en las cosechas de frutas y verduras en los invernaderos del oeste del país. Algunos de los desempleados habían sido amenazados con recortes en sus beneficios sociales si no aceptaban el trabajo. Sin embargo, la mayoría de los dueños de los invernaderos prefiere contratar estudiantes, polacos u otros inmigrantes de Europa del Este. Los patrones holandeses sostienen que esas personas están más motivadas y trabajan con más empeño.





















