San José (Agencias/RNW) - Las autoridades de Costa Rica concluyeron la operación de retorno de unos 500 costarricenses obligados a detener su viaje por un bloqueo de caminos en Panamá.
Desde hace seis días, grupos de indígenas panameños impiden la circulación por la carretera que comunica a ambos países. Este domingo, utilizando gases lacrimógenos, la policía panameña desalojó violentamente a los indígenas. En los enfrentamientos murió al menos un nativo, más de 30 resultaron heridos y unos 40 fueron detenidos.
Los indígenas ngöbe buglé, la mayor tribu de Panamá, exigen que un proyecto legislativo, actualmente en trámite, prohíba la construcción de represas y la minería en sus territorios.



















