Los ruandeses votaron este lunes para elegir a su jefe de Estado, en la segunda presidencial tras el genocidio de 1994, en la que el presidente saliente Paul Kagame parte como el gran favorito.
Unos 5,2 millones de electores estaban registrados para votar en los 15.507 centros de votación del país, según la comisión electoral ruandesa.
La movilización de los electores fue "muy impresionante", según el secretario general de la comisión electoral nacional, Charles Munyaneza.
Tal y como estaba previsto, los colegios cerraron en torno a las 15H00 (13H00 GMT) en varios barrios de Kigali, donde el recuento comenzó inmediatamente.
Los primeros resultados provisionales se esperaban avanzada la noche del lunes.
El jefe de Estado votó a media jornada en una escuela primaria cercana a la presidencia.
"Es un momento muy importante para el pueblo y para Ruanda (...) La elección se desarrolla de forma muy democrática", declaró Kagame, rechazando una vez más las críticas internacionales y felicitándose de la "seguridad excelente" con que se desarrolló la votación.
Los resultados provisionales se esperan por la noche.
La comisión ha acreditado a 1.394 observadores, 214 de ellos extranjeros. Entre los organismos que enviaron representantes para supervisar las elecciones figuran la Unión Africana y la Commonwealth de Naciones -a la que Ruanda ingresó en 2009-, además de varias embajadas africanas y occidentales.
La Unión Europea envió a cuatro expertos, que solamente elaborarán un informe para uso interno de la UE.
La campaña electoral, que duró dos semanas y media, estuvo libre de incidentes violentos y de alteraciones al orden público, según la comisión electoral.
Kagame, de 52 años, parte como gran favorito a falta de una verdadera oposición. El hombre que lideró la "nueva Ruanda" después del genocidio de 1994 busca un segundo período de siete años, tras haber sido elegido en 2003 con el 95% de los votos.
Kagame, líder del Frente Patriótico Ruandés -el antiguo partido tutsi que puso fin al genocidio-, se enfrenta a tres candidatos que lo habían apoyado en 2003.
Tres partidos paarecidos recientemente, dos de ellos no reconocidos por las autoridades, fueron excluidos de facto de la votación. Denunciaron una "farsa electoral", y calificaron de fantoches a los tres rivales de Kagame.
Los tres rivales del mandatario aseguraron que son independientes y justificaron la similitud de sus programas con el oficialista en nombre de una democracia pacificada.
© ANP/AFP



















