La Haya – Se debe mejorar la ayuda a las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes dentro de la Iglesia Católica en Holanda. Ese es el primer consejo que da la Comisión Deetman que investiga las denuncias.
Ahora la fundación Ayuda y Derecho es la única instancia para brindar ayuda y acciones jurídicas, pero esto debe cambiar. Deetman cree que la fundación tiene intereses diferentes, tanto como para las víctimas como para el trabajo de la iglesia.
Además, la fundación inicialmente no estaba preparada para recibir toda esa tormenta de quejas. Se reaccionó con sorpresa e impotencia ante el número creciente de informes. En el futuro, las víctimas deben remitir su caso a la adecuada entidad de ayuda, opina Deetman. En la actualidad Ayuda y Derecho sigue siendo el único lugar a donde se puede recurrir para empezar acciones legales tanto para la víctima como para el agresor, y esto a la vez es demasiado, dice Deetman, y agrega que en el futuro las personas que deseen presentar sus quejas deben ser remitidas a la asistencia de ayuda adecuada.
Además la comisión recomienda a la Conferencia Episcipal Holandesa y a la Conferencia de religiosos Holandeses, que no se debe recurrir a la prescripción de los hechos en cuanto a la cuestión de las compensaciones económicas. Deetman dijo que es posible que la Iglesia Católica ofrezca a las víctimas una regulación colectiva.
La comisión presentará su informe a fines del próximo año. En todo este tiempo ha recibido casi 2 mil denuncias. De ellos, seis diferentes grupos de víctimas han pedido una investigación parlamentaria, porque opinan que la comisión Deetman no es independiente y que la investigación se inicia a pedido de la misma Iglesia Católica.

























