El gobierno panameño y los indígenas que rechazan la minería y las hidroeléctricas en sus territorios iniciaron este martes un diálogo, tras ocho días de protestas que dejan un muerto y decenas de heridos y detenidos, anunciaron ambas partes.
"Ya empezó el diálogo", afirmó a la AFP el secretario de Estado de Comunicación, Luis Eduardo Camacho, presente en las negociaciones que se llevan a cabo en un instituto de la localidad de San Lorenzo, en la provincia de Chiriquí (oeste), donde más virulentas han sido las protestas.
"Estamos iniciando el diálogo con el gobierno", dijo por su parte la cacique Silvia Carrera, quien preside la comisión negociadora indígena, en su cuenta de la red social de twitter.
En el diálogo, bajo mediación de la Iglesia Católica, participan el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, y el ministro de Gobierno, Jorge Fábrega; y por los indígenas, además de Carrera, el dirigente de la Coordinadora por la Defensa y Derechos del Pueblo Ngöbe-Buglé, Rogelio Montezuma.
También asisten varios diputados, entre ellos el actual presidente del Parlamento Latinoamericano, el panameño Elías Castillo, en unas negociaciones cuyo intermediario es el obispo de Chiriquí, Jose Luis Lacunza.
La etnia Ngöbe Buglé inició el 30 de enero las protestas para exigir que un proyecto que debate el Congreso prohíba la construcción de hidroeléctricas y la explotación de minas en sus comarcas.
El gobierno dice estar de acuerdo con prohibir la minería en los territorios indígenas, pero no las hidroeléctricas porque implicaría un sobrecosto anual de 200 millones de dólares para suplir la demanda energética.
Un indígena muerto y más de medio centenar de heridos y detenidos dejan los enfrentamientos entre la policía, que el domingo levantó a la fuerza los bloqueos de carreteras, y los indígenas. En las últimas horas siguieron los choques en distintos puntos del país.
© ANP/AFP


















