Colombia denunció el jueves la presencia en Venezuela de al menos cuatro jefes de la guerrilla FARC y uno del ELN, lo que considera una amenaza para su seguridad, mientras el presidente electo, Juan Manuel Santos, pidió "un diálogo para resolver ese problema" con Caracas.
"El gobierno nacional tiene evidencias que acreditan la presencia en la República Bolivariana de Venezuela de algunos cabecillas del grupo terrorista de las FARC", indicó la presidencia colombiana en un comunicado.
Entre ellos mencionó a "Iván Márquez; Rodrigo Granda, alias Ricardo; Timoleón Jiménez, alias Timochenko; y Germán Briceño, alias Grannobles (de las FARC); así como de Carlos Marín Guarín, alias Pablito (del ELN)".
Según la presidencia colombiana, también se encuentran en Venezuela "otros integrantes del grupo terrorista ELN (Ejército de Liberación Nacional)".
El ministro de Defensa, Gabriel Silva, dijo posteriormente en una declaración pública que la presencia de esos jefes guerrilleros en el vecino país "representa una amenaza a la seguridad nacional de Colombia".
La denuncia del gobierno colombiano fue divulgado a pocas semanas del traspaso de la presidencia de Álvaro Uribe a su ex ministro de Defensa Santos, quien en las últimas semanas ha optado por un discurso de acercamiento hacia el gobierno de Hugo Chávez.
Silva reconoció que la denuncia busca generar un debate para que se entienda que "es fundamental para Colombia que se resuelva la presencia de esos terroristas en territorio venezolano, para proceder en cualquier dirección de normalización" de las relaciones bilaterales.
La relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela fueron "congeladas" en julio de 2009 por Caracas, en reacción al anuncio de un acuerdo de cooperación militar entre Bogotá y Washington que Chávez considera como una "amenaza" para su país.
Al conocer la denuncia, Santos insistió este jueves en pedir la vía del entendimiento con el gobierno del presidente venezolano.
Colombia y Venezuela deben "iniciar un diálogo para resolver el problema que hoy esta sobre la mesa, la presencia de terroristas en territorio venezolano", dijo Santos durante una conferencia con empresarios colombianos en Miami.
El gobierno colombiano restringió el conocimiento de las "evidencias" a un grupo de directores de medios de prensa nacional con los que se reunió a puerta cerrada en el Ministerio de la Defemsa.
Según narraron algunos de los asistentes, se trata de videos, fotos satelitales y testimonios de guerrilleros desmovilizados. Además se informó de que el campamento de Iván Márquez, se encuentra en Villa del Rosario, en la zona rural venezolana de Suratama.
Márquez es miembro del secretariado (mando central) de las FARC, y en 2007 fue recibido en Caracas por Chávez, cuando éste, a petición de Alvaro Uribe, mediaba por un canje de rehenes de esa guerrilla por rebeldes presos.
Rodrigo Granda, considerado el "canciller" de las FARC, fue excarcelado por Uribe en 2007 a pedido del presidente francés Nicolas Sarkozy, para facilitar el canje de esos rehenes, entre ellos la colombo-francesa Ingrid Betancourt.
Timoleón Jiménez también integra el secretariado de las FARC y fue el encargado de anunciar, en 2008, la muerte por causas naturales de su fundador, Manuel Marulanda 'Tirofijo'. Germán Briceño es el hermano del jefe militar de las FARC, 'Mono Jojoy'.
Colombia ha señalado anteriormente que países de la región sirven de santuario a jefes de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), aunque el comunicado de la presidencia de este jueves se abstuvo de responsabilizar directamente al gobierno de Chávez por esta situación.
© ANP/AFP

















