La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entregó el jueves por primera vez a la justicia argentina fotos de cadáveres hallados en las costas uruguayas, prisioneros políticos arrojados al mar en los 'vuelos de la muerte' durante la dictadura (1976/83).
"El material que acabamos de entregar tiene un valor que hasta ahora no existía porque muestran en imágenes lo que ocurrió en ese momento y es un gran aporte para la investigación", declaró a la AFP, el secretario ejecutivo de la CIDH, Santiago Cantón.
Las impactantes fotografías, en blanco y negro, fueron entregadas al juez federal Sergio Torres para ser incorporadas a la causa en la que se investigan los crímenes cometidos en el centro clandestino Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), por donde pasaron 5.000 detenidos y solo sobrevivió un centenar.
Muchos de los presos de la ESMA terminaron en los llamados 'vuelos de la muerte' en los que los prisioneros eran arrojados al Río de la Plata, con vida según los testimonios de arrepentidos y evidencias en los juicios.
Las corrientes marinas se encargaban luego de arrastrar los cuerpos hacia la costa uruguaya o argentina.
El excapitán de la marina de guerra Alfredo Astiz, símbolo de la represión dictatorial, y otros 11 militares, fueron condenados el 26 de octubre pasado a prisión perpetua por crímenes y torturas, en el marco de la megacausa ESMA, que seguirá su curso con otros expedientes a juicio oral.
La carpeta entregada por la CIDH contiene unas 130 fotografías de cuerpos o partes de cuerpos encontrados en la costa uruguaya, con documentos de archivos de inteligencia de ese país que revelan información sobre los hallazgos, que datan desde 1975 hasta varios años después, señaló Cantón.
"Se trata de fotografías y de documentos que corresponden al archivo de los servicios de Inteligencia uruguayo en los que se realiza una descripción y análisis crítico de los cuerpos, por ejemplo edad aproximada, si tienen signos de tortura o atadas las extremidades", explicó el jurista.
Agregó que de "esos documentos se desprende que se trata de argentinos, ya sea por los billetes encontrados o por alguna característica propia como la ropa", dijo Cantón y señaló que en las fotos también es evidente los tormentos a los que fueron sometidos los cuerpos.
En las imágenes entregadas por la Comisión a la prensa, solo se ven extremidades atadas con cuerdas de distinto tipo, pero Cantón anticipó que "en muchos casos los cuerpos podrían ser identificados por tatuajes u otras distinciones".
Según el jurista, los cuerpos hallados en la costa fueron en algunos casos inhumados y en otros quemados por las autoridades uruguayas.
Uno de los casos más conmovedores de cuerpos hallados en Uruguay, es el de Floreal Avellaneda, un adolescente de 15 años de la Juventud Comunista, que apareció atado de pies y manos, con una profunda herida en una pierna y señas de empalamiento", aseguró su madre Iris Pereyra de Avellaneda.
La mujer se enteró de la muerte de su hijo a través de una foto que ilustraba una noticia periodística publicada en mayo de 1976 en Buenos Aires y que daba cuenta del hallazgo de varios cuerpos en una playa de Montevideo.
Iris reconoció el cuerpo del muchacho porque tenía en el brazo un tatuaje con las letras FA. Se presume que el cuerpo está enterrado en un cementerio de la capital uruguaya.
La CIDH resolvió desclasificar los archivos -sobre su visita realizada a Argentina en 1979 con denuncias sobre violaciones a los derechos humanos- luego del pedido hecho en 2009 por el juez Torres.
© ANP/AFP


















