El presidente chino Hu Jintao se entrevistó con el líder norcoreano Kim Jong-Il durante una visita de éste a China, en la que ambos abogaron por reanudar las negociaciones sobre la desnuclearización del régimen comunista de Pyongyang, indicaron el lunes los medios chinos.
China confirmó así por primera vez la visita de Kim, del 26 de agosto hasta este lunes, que tuvo como telón de fondo las persistentes tensiones en la península coreana.
Durante su entrevista el viernes pasado en la ciudad de Changchun (noreste) con el presidente Hu, el líder norcoreano expresó su deseo de "reanudar lo más rápidamente" los conversaciones de los Seis, que Corea del Norte abandonó bruscamente en abril de 2009, relató la televisión nacional china CCTV.
Las conversaciones lanzadas en 2003 incluyen a las dos Coreas, China (uno de los raros aliados del régimen de Pyongyang en el mundo), Japón, Rusia y Estados Unidos.
Su objetivo es que el régimen comunista -- que efectuó un ensayo nuclear en 2006 -- renuncie a sus ambiciones atómicas a cambio de una importante ayuda energética.
Kim apareció vestido con un traje de color beige oscuro, sin corbata, con aspecto delgado, pero alerta.
El líder norcoreano declaró a su par chino que Corea del Norte "no desea tensiones en la península coreana", según la agencia China Nueva.
"China respeta y apoya los esfuerzos de Corea del Norte en favor de una distensión en la península coreana (...)", declaró por su parte Hu Jintao, citado por CCTV.
Las tensiones persisten entre Corea del Norte y Corea del Sur tras el ataque a fines de marzo contra un barco de guerra surcoreano (46 muertos), atribuido por Seúl al régimen comunista de Pyongyang.
La televisión china mostró asimismo a Hu, con semblante serio, exhortando a Kim a modernizar su país y a llevar a cabo reformas.
"China está dispuesta a trabajar en favor del crecimiento del comercio y de la cooperación económica" entre los dos países, y en este empeño las empresas deben tener un papel "destacado", añadió el presidente chino, citado esta vez por China Nueva.
Hu Jintao subrayó por último la importancia de una comunicación "estratégica" entre los dos aliados.
"Dado que la situación internacional y regional es objeto de profundos y complicados cambios, una comunicación rápida y profunda entre China y Corea del Norte (...) es de crucial importancia", dijo el presidente chino.
En este segundo viaje del año a China, Kim Jong-Il, de 68 años, y cuya salud parece delicada, habría presentado a los dirigentes chinos a su tercer hijo, Kim Jong-Un, considerado su sucesor según los medios surcoreanos, una información que no fue confirmada el lunes por la prensa china.
El nombre del joven Kim no fue sin embargo citado en la lista de los miembros de la delegación norcoreana, durante su entrevista con Hu Jintao.
Kim Jong-Il, que llegó como acostumbra en un tren especial a China, retornó a su país el lunes por la tarde, anunció la agencia surcoreana Yonhap.
Como es ya tradicional, solo en el momento en que Kim Jong-Il dejaba su territorio, China confirmó la visita.
© ANP/AFP

















