La candidata presidencial ecologista brasileña, Marina Silva, propuso aumentar el gasto en educación en la mayor economía latinoamericana, en donde existen enormes disparidades educativas y un alto nivel de deserción escolar, en una entrevista publicada este domingo.
"¿Es prioridad la educación en Brasil? Sí. ¿Es posible que un país como el nuestro invierta solo 1.400 reales (750 dólares) por año por alumno? ¿Es posible continuar con 40% de los niños sin llegar a la octava serie (ndlr: octavo y último año de escuela en Brasil)? Si la respuesta fuera sí, entonces vamos a aumentar los recursos", dijo Silva al diario O Estado de Sao Paulo.
El gasto en educación en Brasil debe alcanzar el 7% del PIB, estimó la candidata del Partido Verde (PV), ex ministra de Medio Ambiente del actual gobierno y disidente del oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
Asimismo, sostuvo que Brasil deber modificar su visión del proceso de formación, y considerar que todo el ciclo educativo, desde la infancia hasta la llegada a la universidad, debe ser fortalecido con mayores inversiones a partir de una reducción del gasto público y redistribución de recursos.
La educación "es una inversión", señaló Silva, para quien es "fundamental invertir en educación infantil, fundamental en la enseñanza media y universitaria".
De 52 años, Silva fue de joven recolectora de caucho en su estado natal de Acre (norte, Amazonia brasileña). Luego trabajó como empleada doméstica, entró en la universidad y se graduó como profesora. En 1994 se erigió en la senadora más joven de la historia con 36 años.
En 2009, abandonó el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, desconforme con las políticas ambientales y también se desafilió del PT.
El 10 de junio pasado Silva lanzó su candidatura para las elecciones de octubre próximo, con un programa apoyado en la defensa del desarrollo sostenible y la educación.
En los recientes sondeos aparece tercera, con alrededor de 10% de las preferencias, detrás de la candidata del gobierno Dilma Rousseff y el opositor ex gobernador de Sao Paulo, José Serra, con 41% y 33% respectivamente.
© ANP/AFP

















