Una canadiense acusada por México de dirigir una red que haría ingresar ilegalmente al país a Saadi Gadafi, hijo del difunto líder libio Muamar Gadafi, rechazó ante la fiscalía local haber viajado a Libia para rescatarlo, informó el lunes el diario Reforma.
La canadiense Cynthia Vanier dijo en su declaración a la fiscalía, varios de cuyos extractos fueron publicados por Reforma, alegó que sus viajes a Libia fueron realizados con conocimiento del gobierno canadiense y a través de Canadem, una organización humanitaria vinculada a la cancillería.
Vanier fue detenida el 10 noviembre junto con dos mexicanos y un danés y a comienzos de diciembre el gobierno aseguró que los cuatro hacían parte de una banda internacional que pretendía hacer ingresar con documentos falsos y clandestinamente a Saadi Gadafi y su familia a un balneario de la costa del Pacífico.
Según la declaración reproducida parcialmente por Reforma, Vanier dijo que fue contratada por una empresa canadiense para documentar lo que ocurría en ese país y que, por instrucciones de esa compañía, se deslindó de cualquier relación con Gary Peters, un ex militar australiano que reveló la supuesta operación para rescatar a Saadi Gadafi.
"Mi cliente me dijo 'no más relación con Gary porque se la pasa hablando de cosas locas como sacar a Gadafi de Libia", dijo.
Una fuente de la Procuraduría (fiscalía) mexicana, confirmó a la AFP que efectivamente Vanier rindió declaración a ese organismo, pero señaló que no podía confirmar o negar lo publicado por Reforma, debido a las normas judiciales relativas al secreto de los expedientes judiciales.
El abogado de Vanier en Canadá, Paul Copeland, dijo el sábado a la AFP que ésta "no tiene ninguna relación lejana o cercana con Saadi Gadafi, con su expatriación de Libia o su entrada final a México, o cualquier otra operación clandestina".
© ANP/AFP


















