Tegucigalpa (ANP-RNW) - De los 359 presos fallecidos el viernes en una cárcel hondureña, solo 21 han sido entregados a sus familiares.
Según el grupo forense panamericano encargado de la identificación de las víctimas, se han practicado 149 autopsias, pero el estado de algunos cuerpos impide tomar huellas dactilares. La identificación por ADN es más lenta, por lo que se está demorando la entrega de los cadáveres, ya en avanzado estado de descomposición.
La presión de los familiares de los fallecidos aumenta para que les entreguen los cuerpos. Algunos se han abalanzado desesperados sobre las bolsas con los cadáveres, colocados en la calle frente a la morgue de la capital hondureña.

























