LIMÓN (Costa Rica). - El portahelicópteros Iwo Jima ha atracado en el puerto caribeño de Limón, una de las zonas más pobres de Costa Rica, donde 150 médicos y dentistas de esta nave de la Marina de Guerra norteamericana atenderán a más de un millar de pacientes costarricenses durante 10 días.
En ese periodo, unos 100 infantes de marina estadounidenses desarrollarán trabajos de construcción y reparación de escuelas y consultorios de ciudades y aldeas caribeñas de esta región donde se concentra la población negra de Costa Rica.
La visita del Iwo Jima, que participó en 2003 en la guerra en Irak, es parte de la misión humanitaria norteamericana "Promesa Continua 2010", que también incluye a Haití, Colombia, Guatemala, Guyana, Nicaragua, Panamá y Surinam.
Sin embargo, el arribo del buque no ha estado exento de polémica. El Iwo Jima es uno de los 46 buques autorizados para patrullar las costas y atracar en puertos de Costa Rica, aunque la embajada norteamericana ha afirmado que esta visita tiene solamente propósitos humanitarios, lo que no ha calmado a organizaciones políticas y sociales locales.
Un partido opositor acudió a la corte constitucional para intentar revocar el permiso de recalar a esa flota naval en los puertos de un país que abolió al Ejército en 1948 y que promueve iniciativas internacionales de desarme.
Por su parte, la embajadora de EEUU en Costa Rica, insistió en que se trata de llevar ayuda y desarrollo a la provincia de Limón".




















60 años de guerra civil.
Un mundo dominado por el capital financiero, por la guerra, la militarización de las relaciones internacionales, la producción bélica y la lógica del mercado mundial, no es viable como futuro de la humanidad.
La producción para la vida, la sostenibilidad ecológica, las energías renovables, los mercados y producciones locales en un contexto mundial, el gobierno de la gente y un movimiento mundial por la paz, son el futuro.
El acuerdo Chávez-Santos tiene que ver con esto. El interés de Santos ha sido básicamente comercial. Pero con la inclusión de los temas de seguridad y los problemas fronterizos, se tocó una parte esencial del problema. Regularizar la situación en la frontera, comprometiendo a Santos, es una de las claves para frenar las manipulaciones mediáticas y limitar la estrategia de EEUU, que sólo prospera con la guerra.
Es una apreciación equivocada pensar que las Farc frenaron un ataque militar a Venezuela, pues no le dieron libertad a Uribe para movilizar fuerzas hacia la frontera. Es no tener idea de cómo son las guerras contemporáneas, en las que los éxitos de la infantería no son la clave del inicio. Se caracterizan por los bombardeos y ataques misilísticos masivos, que destruyen las fuentes económicas, las comunicaciones, los hospitales, las fuerzas militares, que siembran pánico y muerte en la población civil. Lo que no ha habido es la justificación política. Nuestro futuro no puede ser el de Irak.
Algunos siguen creyendo que después de una guerra larga, conquistaremos la felicidad. La destrucción de varias generaciones, la cultura y las bases espirituales de un país, no puede ser el precio.
Las fuerzas concentradas en Colombia por EEUU están en capacidad de demoler las bases territoriales de las Farc ¿Por qué no lo han hecho? ¿Será porque políticamente las necesitan, así como necesitan a Bin Laden? La solución en Colombia y en el mundo, es una solución política. No es fácil, nunca lo ha sido. A veces es más fácil el camino de la violencia.
Fue clave poner el tema en Unasur y sacarlo de la OEA. Fue una derrota del Uribismo. Pese a lo que Santos haga en el futuro, el acuerdo Chávez-Santos, también lo fue. Por eso el carro bomba en Bogotá, de clara factura derechista. Todavía falta, pero Chávez y Maduro hicieron lo que tenían que hacer.
Julio Escalona escalonaojeda@gmail.com