Brasil intentará decidir en conjunto con sus socios de los BRICS los recursos que entregarán al FMI para atender un eventual agravamiento de la crisis, en el marco de la cumbre del G20 que se realizará la próxima semana en México, señaló una fuente oficial este martes.
"Este asunto va a ser discutido y coordinado entre" el grupo de economías emergentes que conforman Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS), dijo a la prensa un alto funcionario del gobierno que habló bajo reserva.
Los países ricos y emergentes del G20 acordaron en abril aumentar el capital del FMI en más de 430.000 millones de dólares, aunque "ninguno de los BRICS anunció cuánto va a aportar ni tiene intención de anunciarlo antes de hablar" con los otros socios en Los Cabos, México, agregó.
En el caso de Brasil, la sexta economía del mundo, el desembolso podría ser mayor o menor a los 10.000 millones de dólares que desembolsó al Fondo en 2009, indicó la fuente.
"Hoy el FMI no necesita de esos recursos de precaución" de los que se habló en abril, pero "pueden llegar a ser necesarios en caso de que la situación empeore", dijo el funcionario, enfatizando en que no existe un plazo para que los países definan el monto de sus aportes.
Simultáneamente con esa discusión, Brasil presiona para que el FMI concrete las reformas acordadas en 2010, con el fin de que los países emergentes aumenten su poder de decisión a cambio de mayores contribuciones.
"Hay frustración en Brasil en relación al avance de las reformas" que prevén determinar hasta 2014 un nuevo sistema de cuotas por votos, indicó el funcionario.
Asimismo, recalcó que las discusiones al respecto han generado "una resistencia muy grande de países europeos que no quieren perder espacio en esta nueva redistribución" de poder dentro del Fondo.
© ANP/AFP













