San Pablo (Agencias/RNW) - La justicia de la ciudad de San Pablo reconoció por primera vez la tortura durante la dictadura en Brasil.
En una sentencia considerada histórica, la justicia determinó que en el certificado de defunción del dirigente del Partido Comunista de Brasil Joao Batista Franco Drumond debe constar “muerte por torturas físicas. La fiscalía se había declarado a favor de rectificar el certificado de óbito del militante, pero entendía que no se podía probar la muerte por tortura. Sin embargo, en base a testimonios de compañeros de cárcel de Drumond, el juez estimó lo contrario.
La presidente de Brasil, Dilma Rousseff, fue guerrillera durante la dictadura, por lo que fue encarcelada y sufrió tortura. E noviembre pasado, la mandataria creó una Comisión de la Verdad para esclarecer los delitos cometidos en la dictadura. Esa comisión no pretende cuestionar la ley de amnistía de 1979. Esa norma fue decretada por la dictadura y recientemente fue confirmada por la Corte Suprema, dejando libres de juicio a los torturadores. Oficialmente, Brasil reconoce 400 muertos y desaparecidos durante el régimen militar, de 1964 a 1985.















