Nuevos bombardeos y disparos de armas automáticas se registraban este lunes en varias zonas de la localidad clave de Alepo (norte de Siria), con saldo de ocho civiles y un dirigente rebelde muertos, elevando la cifra de víctimas en el país a 28, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Los bombardeos tenían como objetivos el Palacio de Justicia, en el centro, y los barrios de Chaar y de Marjé, en el este.
Por otra parte, los disparos de armas automáticas retumbaban en Salahedin (oeste), bastión rebelde donde un comandante insurgente murió, y en el barrio de Bab-al-Nairab (centro), donde un civil murió alcanzado por las balas de un francotirador.
Desde que amaneció, han muerto 28 personas en todo el país en episodios violentos, incluidos 21 civiles y ocho rebeldes, según la organización basada en Londres, que obtiene sus informaciones y balances de una red de militantes y testigos en Siria.
El domingo murieron 131 personas, entre ellas 79 civiles, 42 soldados y 10 rebeldes.
Siria conoce desde marzo de 2011 una revuelta popular que se ha militarizado frente a la represión del régimen. En 16 meses, los combates y la represión han dejado más de 21.000 muertos, según el OSDH.
© ANP/AFP














