La decisión del presidente Evo Morales de expropiar una cementera de capital boliviano-mexicano, la más grande de Bolivia, parcialmente en manos de un rival político, es una mala señal para la inversión privada, dijeron dos de los más importantes gremios patronales.
La Confederación de Empresarios de Bolivia (CEPB) y la Cámara Nacional de Comercio (CNC) cuestionaron que el jefe de Estado expropiara el miércoles para la Gobernación de Chuquisaca (sureste) todas las acciones de la privada Sociedad Boliviana de Cemento (Soboce) en la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa).
Soboce -de propiedad del empresario y ex candidato presidencial Samuel Doria Medina, un opositor de Morales, y del mexicano Grupo de Cemento Chihuaua (GCC)- tenía el 33,34% de acciones en Fancesa, la mayor cementera del país.
Las otras dos terceras partes son de la alcaldía de Sucre, capital de Chuquisaca, y de la universidad estatal local, cada una con 33,33%. Tanto la gobernación como la alcaldía están en manos del oficialismo.
"La reversión de acciones de la empresa Soboce es sin duda alguna un golpe muy duro a una empresa nacional y por ende al sector productivo en su conjunto", señaló la CEPB y acotó que la medida "es desalentadora".
La expropiación "es una muy mala señal para todos aquellos empresarios que han apostado por el país, generando empleo digno y permanente y tributos para el Estado", dijo por su lado la CNC.
Soboce dijo que compró en 1999 sus acciones por 26 millones de dólares y que desde que asumió el control de Fancesa, ésta mejoró a pasos agigantados: en 1999 sus ingresos netos por ventas anuales eran 19 millones de dólares y que en 2009 subieron a 113 millones.
Asimismo, su patrimonio pasó en los últimos 10 años de 71 millones de dólares a 160 millones de dólares.
El gobierno de Morales, en cambio, defendió su medida. Aseguró que el proceso de privatización que benefició en 1999 al empresario Doria Medina fue irregular y anunció que hará un avalúo para fijar el precio de las acciones que le correspondían a Soboce para un pago posterior en un plazo de 180 días.
El ministro de Economía, Luis Arce, manifestó este jueves que Doria Medina era militante del socialdemócrata Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) y que cogobernaba en 1999, cuando se aprobó la transferencia para Soboce de esas acciones que pertenecían a la gobernación de Chuquisaca.
"Hay que recordar que el señor Doria Medina fue ministro de Planificación de ese gobierno y uno de los articuladores de la privatización de empresas estatales desde ese cargo", declaró el ministro.
Doria Medina, que en las últimas elecciones presidenciales de 2009 obtuvo el 4% de los votos y que tiene un rol político poco activo, dijo desde la red social Facebook que él está "firme contra el abuso de poder" y que "seguiré trabajando por Bolivia".
Sobre el efecto que tendrá la reversión de acciones en las relaciones boliviano-mexicanas, la embajada de México en La Paz evitó cualquier comentario, ante las consultas de la AFP.
Es probable -se dijo- que si hay algún pronunciamiento, éste salga desde la Cancillería en México.
La decisión del presidente Morales de expropiar las acciones en Fancesa responden a varias motivaciones, según dijo en la víspera el analista independiente, Carlos Cordero: la medida es popular porque genera réditos electorales, el oficialismo asume el control de una empresa financieramente exitosa e incomoda al líder opositor Doria Medina.
© ANP/AFP

















