Bolivia (AFP) - Las autoridades bolivianas comenzaron un diálogo con líderes civiles de Potosí para apaciguar esa región del sur de Bolivia, paralizada y aislada tras 17 días de conflicto.
A pesar de que persisten los cortes en las vías de comunicación, se han instalado seis mesas de diálogo en la que ya trabajan cinco ministros y los dirigentes del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), entidad civil que articula las protestas.
El presidente de Comcipo, Celestino Condori pidió la participación del presidente (Evo) Morales para garantizar los diálogos.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Oscar Coca, reiteró que Morales está dispuesto a recibir a la delegación de Potosí en la casa de Gobierno de La Paz a condición de que cesen las protestas en esa región.
Las seis mesas de diálogo discuten un problema de límites entre Potosí y Oruro, la reactivación de una planta minera, la construcción de un aeropuerto y de una fábrica de cemento y la preservación del Cerro Rico, deteriorado por la explotación indiscriminada de plata desde la época de la Colonia.
Por otro lado, la mayoría de los turistas que quedaron varados por la huelga ya han conseguido salir del país por diferentes medios.



















