La presidenta argentina Cristina Kirchner encabezará el martes un acto de amplia convocatoria en presencia de veteranos de la guerra de las Malvinas y al que invitó a la oposición, cuando crece la tensión con Londres al acercarse el 30 aniversario del conflicto armado.
"La presidenta hará anuncios" durante el acto en la Casa Rosada (gobierno), dijo a la AFP una fuente de la presidencia, sin especificar su contenido, y añadió que "ex combatienes de Malvinas fueron invitados, así como otros sectores", incluida la oposición y el cuerpo diplomático extranjero.
En medio de un total hermetismo en niveles oficiales, medios de prensa dijeron que Kirchner podría poner en marcha una advertencia que formuló en septiembre ante la Asamblea General de la ONU de "revisar entendimientos provisorios" bilaterales si Londres mantiene su negativa a negociar la soberanía de las islas del Atlántico sur.
En su discurso en 2011 en la ONU, Kirchner se había referido en particular a la "declaración conjunta y canje de notas del 14 de julio de 1999 cando se dispuso la reanudación de un vuelo regular semanal" entre Punta Arenas (Chile) y Malvinas con dos escalas mensuales en Río Gallegos (sur de Argentina).
Una escalada de tensión se produjo tras la llegada a Malvinas (Falklands para GB) del príncipe Guillermo para una misión como piloto de la Fuerza Aérea, que Argentina calificó de "provocación", así como el anuncio de Londres que enviará un moderno destructor, el "HMS Dauntless", para reemplazar a la fragata que patrullaba actualmente en las islas.
El acto de este martes por las Malvinas en la sede del Ejecutivo es una de las escasas ocasiones que la mandataria invita a los líderes opositores desde que asumió el poder en 2007, en el que abordará el único tema con consenso generalizado en la dividida política argentina.
"Malvinas requiere que uno ponga la mirada más arriba de los enfrentamientos partidarios y vea a la Argentina como un todo", dijo el diputado Federico Pinedo, líder del bloque del opositor PRO (derecha), en declaraciones radiales.
Sin embargo, el senador del radicalismo Petcoff Naidenoff, la mayor fuerza opositora legislativa, dijo que su bloque no irá al acto ya que "no podemos asistir a una cita a ciegas de una invitación del gobierno, porque algunos hablan de un anuncio de Malvinas pero en verdad no sabemos de que se trata".
Argentina recibió el apoyo de la gran mayoría de los países latinoamericanos en su reclamo por la soberanía en las Malvinas, incluida la decisión de sus socios del Mercosur, Brasil, Uruguay y Chile (asociado al bloque), de impedir la llegada a sus respectivos puertos de buques con la bandera de Malvinas.
Buenos Aires reclama que Londres acepte las resoluciones de las Naciones Unidas que instan a ambas partes a entablar negociaciones por el diferendo de soberanía en las islas del Atlántico sur.
Los líderes del ALBA reunidos el fin de semana en Caracas aceptaron estudiar una propuesta para sanciones contra Londres por su actitud "colonialista" en su contencioso con Argentina por las Malvinas y analizar retirarse del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).
Ese instrumento de 1947 establece que las naciones del continente americano deben solidarizarse con el país de la región que sufra una agresión extrarregional, aunque esa cláusula no se puso en marcha en la Guerra de las Malvinas (1982), en la que Estados Unidos dió su apoyo a Gran Bretaña.
La guerra de 74 días por la posesión de las islas, que se inició el 2 de abril de 1982, dejó 255 británicos y 649 argentinos muertos y terminó el 14 de junio con la rendición de las tropas de la nación sudamericana, entonces gobernada por una dictadura militar.
© ANP/AFP


















