El gobierno argentino consideró positivo este domingo el ofrecimiento de Irán para cooperar en la investigación por el atentado a la mutual judía AMIA que dejó 85 muertos en 1994 en Buenos Aires y por cuya autoría la justicia argentina pide la captura de funcionarios iraníes.
"De confirmarse, significaría un avance inédito y muy positivo porque la ley y la justicia son el único camino para combatir el terrorismo", dijo el canciller argentino, Héctor Timerman, en rueda de prensa la víspera de conmemorarse un nuevo aniversario del peor atentado perpetrado en el país.
La cancillería iraní había expresado el sábado que "condena todas las acciones terroristas, en particular ésta contra la mutual judía argentina (AMIA) en 1994 y se declara solidario con las familias de las víctimas", según consignó la agencia oficial Irna.
"La República Islámica de Irán está dispuesta a un diálogo constructivo y a cooperar con el gobierno argentino para que se haga toda la luz en el marco de la ley y del respeto mutuo para ayudar a evitar que la investigación judicial continúe por un camino errado", afirma el comunicado que citó Irna.
Timerman destacó que "de confirmarse lo publicado en la prensa internacional, significaría un avance inédito y muy positivo", al indicar que el gobierno argentino aguarda una confirmación oficial.
El fiscal argentino Alberto Nisman que investiga el atentado había reclamado el sábado a Teherán que entregue a los acusados por el crimen.
"Si los iraníes y su Gobierno están dispuestos a cooperar que lo hagan de una vez por todas y de la única manera posible: entregando a todos los acusados de este terrible accionar terrorista que le imputa la Justicia argentina y dejen de efectuar declaraciones de vacías de contenido que nunca condujeron a nada", sostuvo.
La justicia argentina sospecha que Irán estuvo implicado en la organización del atentado que dejó 85 muertos y 300 heridos y solicitó sin éxito la captura y extradición de varios funcionarios iraníes, entre ellos el actual ministro de Defensa, Ahmad Vahidi.
Vahidi realizó en abril una visita a Bolivia en la que participó de un desfile militar en presencia del presidente Evo Morales, situación que mereció una protesta de la cancillería argentina y una posterior disculpa del mandatario boliviano ante la comunidad judía argentina.
Otros ex funcionarios iraníes acusados son el ex presidente Alí Rafsanjani (1989-1997) y el ex canciller Alí Akbar Velayati.
El lunes se cumplirá un nuevo aniversario del atentado y se realizará un acto al que asistirá la presidenta Cristina Kirchner.
La justicia argentina anunció en mayo un nuevo proceso contra responsables de la justicia y de la policía, en particular por el pago de un soborno de 400.000 dólares en una causa por la que no hay ningún arrestado.
El entonces juez Juan José Galeano, los ex fiscales Eamon Müllen y José Carlos Barbaccia, el ex responsable de los servicios de inteligencia Hugo Anzorreguy y el ex responsable de las Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) Rubén Beraja están entre los acusados.
El ex presidente Carlos Menem (1989-1999) está también acusado de obstaculizar la investigación.
El atentado contra la AMIA fue el más grave en la historia argentina, ocurrido dos años después de la explosión que destruyó la embajada de Israel que se saldó con 29 muertos y más de 200 heridos.
© ANP/AFP














