La economía alemana confirmó el martes su deslumbrante salud, con una crecimiento récord impulsado principalmente por la demanda interna, una noticia con la que espera hacer callar las críticas en su contra por apostar a las exportaciones en detrimento del resto de los europeos.
El Producto Interno Bruto (PIB) de Alemania, primera potencia económica de Europa, tuvo un crecimiento récord de 2,2% en el segundo trimestre (abril-junio) con respecto al primero, su más alto nivel desde la reunificación del país, confirmó el martes la Oficina Federal de Estadísticas Destatis.
El crecimiento interanual del segundo trimestre fue de 4,1%, indicó la oficina de estadísticas.
"La demanda interna contribuyó a una altura del 60% del crecimiento" en el segundo trimestre, subrayó el ministro de Economía Rainer Brüderle en un comunicado.
Incluso si las exportaciones tuvieron un gran desempeño con un aumento de 8,2% trimestral, "en ningún caso es el sector exportador el que impulsa el crecimiento", agregó el ministro.
El mensaje es claro: hacer callar las críticas de los socios comerciales de Alemania, tanto en la Unión Europea (UE) como en el resto del mundo.
En efecto, Francia y Estados Unidos habían acusado a Alemania de no ocuparse de su demanda interna y estimular así las exportaciones de otros países.
"Si la demanda interna alemana se acelera y desborda a los otros países miembros (de la UE), puede contribuir a reducir los desequilibrios de la zona euro", declaró el comisario europeo de Asuntos Económicos Olli Rehn, en una entrevista al diario Handelsblatt.
La Comisión Europea se queja desde hace años de la existencia de una economía a dos velocidades en la zona euro, con países competitivos a nivel mundial como Alemania y otros como España e Italia cuyos déficits comerciales se han agudizado con la crisis.
Alemania recuperó el crecimiento a partir del segundo trimestre de 2009, aprovechando más rápido que sus vecinos la reactivación del comercio mundial gracias a su economía muy orientada hacia las exportaciones y el control de los salarios.
Ahora, ha dado un primer paso hacia un reequilibrio. "La reactivación parece ser mucho más autónoma de lo que ciertos observadores habían pensado", estimó el analista Carsten Brzeski, de ING.
El banco central alemán (Bundesbank) aumentó su previsión de crecimiento para Alemania este año a "alrededor de 3%", frente al 1,9% previsto hasta ahora, según su informe mensual publicado la semana pasada.
© ANP/AFP

















