El alcalde derechista de Buenos Aires, el presidenciable Mauricio Macri, ex titular del club Boca Juniors, redobló sus acusaciones contra el ex presidente Néstor Kirchner a quien responsabiliza por haber sido encausado por la justicia en un escándalo de espionaje telefónico.
La causa "es una clara maniobra política de Néstor Kirchner, cuya meta es descalificarnos moralmente ante la sociedad porque somos una propuesta (federal) para el fin irremediable del ciclo de los Kirchner", dijo Macri este jueves a corresponsales extranjeros al referirse al ex mandatario (2003-2007) y a su esposa y sucesora Cristina Kirchner.
Macri calificó de "bochornoso" el fallo de un juez de primera instancia, ratificado por los tres jueces de una cámara, que lo encausó por violación de secretos, abuso de autoridad y falsificación de documentos públicos en concurso con el de asociación ilícita, en una causa por escuchas telefónicas ilegales.
El jefe de gobierno de capital argentina es uno de los mayores aspirantes de la oposición para una eventual postulación presidencial para 2011, pero su encausamiento provocó que sus aliados del peronismo disidente (opuesto a los Kirchner) tomaran distancia.
Macri, heredero de un emporio empresario, impulsa una instancia para su propio juicio político en el Parlamento capitalino, donde su partido, el derechista PRO, detenta la mayoría.
El legislador opositor porteño, Fernando Sánchez, dijo que una comisión del Parlamento comunal rechazó el jueves el juicio político por ser "irresponsable y especulador de los tiempos políticos", en alusión a que Macri buscaría una instancia rápida para tener libre el camino hacia su candidatura presidencial.
Sánchez planteó en cambio la formación de una comisión investigadora legislativa, por considerar que es "el ámbito más racional" para determinar las responsabilidades políticas en el caso.
Pese a la causa judicial, Macri dijo estar en "un buen momento" en la ponderación de la sociedad, aunque se negó a confirmar su posible candidatura presidencial.
La causa por las escuchas ilegales se originó en una denuncia de uno de los espiados, dirigente de una agrupación de familiares de víctimas del ataque a la mutual judía AMIA de Buenos Aires en 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos.
El escándalo obligó a las renuncias de los dos primeros jefes de la nueva policía metropolitana organizada por Macri, encausados con prisión preventiva.
Uno de ellos, Jorge Palacios, fue jefe de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal y está acusado por encubrimiento en la investigación del atentado a la AMIA.
© ANP/AFP


















