Según el diario estadounidense, The Washington Post, el presidente afgano, Hamid Karzai, busca la remoción de hasta 50 ex funcionarios del gobierno de los talibanes de una lista de terroristas de la ONU.
Esto sería con el fin de avanzar en conversaciones sobre reconciliación. El gobierno afgano ha elaborado unas precondiciones para cualquier diálogo de paz con los talibanes, donde pide que los militantes renuncien a la violencia, acepten la Constitución afgana y corten sus lazos con grupos terroristas internacionales.
El diario afirma, citando a un funcionario afgano que permanece en el anonimato, que la apertura hacia los talibanes ha cobrado nueva urgencia en momentos en que Karzai presiona por un acuerdo político para poner fin a un conflicto de casi nueve años.
La OTAN, con el respaldo de Estados Unidos, derrocó a los talibanes a fines de 2001 y puso fin a su gobierno de cinco años, reconocido por su estricto apego a la ley islámica. Karzai fue elegido y reelegido en elecciones democráticas no exentas de denuncias por irregularidades.
Los talibanes se han rearmado y fortalecido en los últimos años, convirtiéndose en una insurgencia difícil de derrotar para las fuerzas instaladas en Afganistán.



















