Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de la ONU para el Cambio Climático, dejará su función el 1 de julio, para asumir un cargo en la firma de consultoría KPMG.
El holandés De Boer será recordado como un gran negociador, que consiguió poner en primer plano el debate sobre el cambio climático.
La partida del responsable de Naciones Unidas en materia de medio ambiente se produce después del fracaso de la Cumbre de Copenhague. Los 193 países que asistieron a esas reuniones no lograron un acuerdo vinculante para disminuir las emisiones de gases invernadero. Durante un debate posterior a Copenhague, De Boer admitió que los resultados de la Cumbre le causaron una depresión.
Oficialmente, su contrato en la ONU termina en julio, pero se esperaba que De Boer siguiera al mando de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático hasta la próxima Cumbre, a celebrarse en Ciudad de México, en diciembre. En una entrevista con la agencia de prensa AP, De Boer explicó que ya desde antes de Copenhague estaba buscando un nuevo empleo.
Lágrimas en Bali
Yvo de Boer logró poner en el escenario mundial el debate sobre cambio climático. Madeleen Helmer, jefa del Centro Climático de la Cruz Roja, señala que la antecesora de De Boer, la holandesa Joke Waller-Hunter, hizo igualmente bien su trabajo, pero que a partir de la Cumbre en Bali se produjo un aceleramiento. Hasta entonces, las cosas iban muy lentas, dice Waller-Hunter.
La Cumbre de Bali fue también la ocasión en que Yvo de Boer mostró que no es de hierro. Después de una larga y compleja sesión, que duró toda la noche, un delegado chino lo atacó duramente en público. A causa de la frustración y el cansancio, en su respuesta De Boer soltó algunas lágrimas, ante la cual la sala reaccionó con una ovación.
Fin de una época
“La partida de Yvo de Boer marca el fin de una época,” opina Donald Pols, jefe de asuntos medio ambientales, del Fondo Mundial para la Naturaleza. “De Boer representa a un grupo de gente que siempre fue contra la corriente. Sus opositores eran los escépticos en cuestiones medio ambientales, con el ex presidente George Bush a la cabeza. Hoy día, las políticas medioambientales son una preocupación que atañe a todos”.
Según Pols, la fuerza de Yvo De Boer radica en que siempre busca los límites, lo cual lo llevó a mantener una relación de amor-odio con líderes mundiales. “Los políticos se vieron, a menudo, forzados a dar un paso más de lo que hubieran querido, pero a la vez mostraban respeto por la manera en que De Boer lograba lo que quería”.
Típicamente holandés
Según Madeleen Helmer, en sus funciones De Boer mantuvo una actitud típicamente holandesa, es decir, siempre en busca de alianzas y socios, atento a los problemas e intereses de los países en desarrollo, con sentido del humor y, en ocasiones, sarcástico.
Ahora Naciones Unidas debe encontrar un sucesor para el holandés, ojalá antes de la Cumbre en México. Donald Pols cree que será un tipo distinto de líder, un director capaz de poner en movimiento a los distintos países y de convencer a China y Estados Unidos de que una buena política medioambiental puede generar beneficios. “El estilo de tira y afloja, típico de Yvo de Boer, causaría en este momento demasiada resistencia”.





























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