Es de las primeras veces, desde, por lo menos, la Primera Guerra Mundial, que los liberales atraen gran atención de los electores. Los analistas coinciden en que el tema de la crisis económica mundial ha influido en esto.
Del mismo pensamiento es Cor van Beuningen, director de Socires, una organización internacional de Ayuda al Desarrollo. El analista considera que el tema de la crisis ha sido decisivo en forma considerable, pero también lo fue el desgaste y cansancio que los holandeses, en general, sentían con el Gobierno del Demócrata Cristiano (CDA) Jan Peter Balkenende.“Ese descontento con la coalición anterior más la preocupación por la situación financiera y económica han sido decisivos para este fenómeno nuevo en la política holandesa, que los liberales del VDD lideren las encuestas”.
La ultraderecha latente
Si bien en elecciones anteriores las controvertidas políticas de inmigración y el anti islamismo del ultraderechista Partido de la Libertad PVV, jugaban un papel más destacado, el tema sigue latente con un candidato que podría seguir dando qué hablar.
“Creo que es perfectamente posible que Geert Wilders pueda traer más votos de lo que aparece ahora en las encuestas”, sostiene van Beuningen, a quien no le extrañaría que haya gente que diga que no vota por él pero que, a la hora de la verdad, sí lo haga.
Prolongada Incertidumbre
Basándose en las encuestas actuales, las combinaciones de coalición más probables para el futuro gobierno de Holanda son aún muy difíciles de definir. Si bien algunos partidos han anunciado que a más tardar el primero de julio debería estar lista la coalición, van Beuningen considera que el período de incertidumbre puede ser más largo.
Una vez conocidos los resultados, el primer paso es dado por quien gana las elecciones. El partido ganador dirigirá las negociaciones para que se forme una coalición en el caso de que sea necesaria. “Vistas las actuales tendencias no será fácil conformar una coalición viable”, sostiene Van Beuningen.
Deshojando margaritas
El analista espera que los liberales del VVD en primera instancia busquen una coalición con los Demócrata Cristianos del CDA, pero eso presupone que su líder Jan Peter Balkenende salga de la política y deje el paso libre a otro que sí esté dispuesto a negociar.
Pero los liberales y demócrata cristianos, solos, no podrán obtener una mayoría en el Parlamento. Se necesitará un tercer y hasta un cuarto partido para completar los 75 escaños necesarios.
Van Beuningen no ve posibilidades de que, a pesar de que cuenten con un líder de prestigio, el ex alcalde de Ámsterdam Job Cohen, los social demócratas del PvdA puedan complementar la fórmula. “Yo creo que la distancia entre los liberales y los socialistas es muy grande. Es difícil pensar en una coalición conocida aquí como ‘violeta’ donde también entra en juego el partido liberal de centro izquierda D66”.
Por otra parte una coalición de la izquierda que reúna a los social demócratas del PvDA, el partido socialista SP y los verdes de Groenlinks tampoco tendría posibilidades. Por lo que quedan dos opciones más probables: los socialistas del PvDA en combinación con los demócrata cristianos de CDA, o los liberales del VVD con los demócratas cristianos del CDA, pero ambos con el complicado ‘deshoje de margaritas’ que tendrá que darse entre los demás partidos para completar los 75 escaños.





























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