El volcán Mayón, que recientemente entró en actividad en las Filipinas, se ha convertido en un centro de atracción turística.
Las autoridades informan que diariamente unas 2.400 personas visitan el volcán, incluso poniendo en peligro sus propias vidas. Antes de la erupción contaba con doscientas visitas diarias. Las autoridades establecieron una zona de seguridad de ocho km, a la que se prohíbe su acceso por la amenaza de avalanchas de lodo. Sin embargo, algunas personas hacen caso omiso a la recomendación desafiando al peligro e ingresando con vehículos todoterrenos y guía local.
Sobre todo la vista nocturna de la lava incandescente tiene un enorme atractivo turístico.
Foto: Volcán Mayón/EPA



















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