Virus del Papiloma Humano: Infección de transmisión sexual causada por un virus. Si bien su transmisión se cataloga por vía sexual, se admiten que hay otras formas de contagio, tales como a partir de verrugas comunes en la piel, de verrugas venéreas durante el parto, o incluso mediante objetos, ya sean familiares u hospitalarios. Es la ETS más común de origen vírico.
La enfermedad se registra principalmente en el grupo de edad de entre 20 a 40 años, que constituye la edad propia de la madurez sexual.
La epidemiología (Nº de casos) es de gran incidencia, calculándose que en términos generales, el número sería de unos 270 millones de personas infectadas en el mundo.
A partir de los años setenta del siglo XX, se constató un aumento importante de la prevalencia de infección genital por VPH, y se reconoció su estrecha relación con determinados canceres humanos, muy especialmente con el carcinoma de cervix (Cuello del útero).
El periodo de incubación del virus alcanza los tres meses, lo que significa que la enfermedad puede aparecer varias semanas más tarde, de la relación causante.
Diagnóstico:
El diagnostico se hace por inspección directa, es decir viendo las lesiones (condilomas).
En las formas subclínicas o bien para ver mejor las lesiones se emplea ácido acético, o colposcopia.
El diagnostico más fiable nos lo da la citología o biopsia.
Clínica (Síntomas)
Las lesiones llamadas "condilomas acuminados", son pequeñas verrugas de color rosado a blanco, y es muy típico que estas verrugas, presenten múltiples proyecciones dactilares finas (Como pequeñísimos deditos en la superficie de la lesión).
En la mujer las zonas afectadas suelen ser la vulva, vagina, cervix y zona perianal. En los varones aparecen en el escroto, pene, e igualmente en la zona perianal.
Una variedad en la forma de las lesiones, llamada subclínica, presenta pápulas (manchitas), blancas lisas y pequeñas (3-7mm.), pigmentadas o no.
La infección subclínica, por presentar lesiones menos "floridas", requiere un examen mucho más minucioso, y se detecta su presencia tras la aplicación de ácido acético al 5%.
Otros síntomas
Asociado a la lesión en la piel, se presenta:
-Prurito (Picor )
-Leucorrea (Flujo abundante)
-Coitorragia (Sangrado de la vagina tras el coito)
-Dispareunia (Dolor durante el coito)
Tratamiento:
-Podofilino: En concentraciones del 5 al 25%. Debe ser administrado en consulta por personal de enfermería, pues su uso puede producir otros síntomas (por absorción desde la piel sana adyacente). Han de protegerse pues los límites de las lesiones. Contraindicado en el embarazo.
-Podofilotoxina: Está comercializado en solución de etanol (Nombre comercial español Wartec). Su acción es similar al podofilino y puede aplicarlo la paciente en su casa. Contraindicado en el embarazo.
-Ácido Tricloroacético: Se usa en solución de alcohol. La aplicación produce una irritación cutánea intensa que cede a los pocos minutos. Se puede usar durante el embarazo.
-5 Fluoruracilo: En forma de crema. Se aplica sobre las lesiones y no es preciso proteger la piel adyacente, pues si causa alguna irritación, por lo general es leve y pasajera. No se aconseja su uso en el embarazo.
También pueden tratarse con láser, y crioterapia
Consideraciones al tratamiento
La parte más importante de la atención clínica, es ayudar al paciente a comprender su enfermedad. Es importante que entienda, que ha contraído una infección que va a perdurar toda la vida, aunque sea en fase latente (libre de síntomas), y por lo tanto puede recidivar (aparecer), en cualquier momento, y en cualquier zona del tracto genital bajo. Es necesario indicarle, que el objetivo es controlar la infección, puesto que no se conoce cura como tal; es decir el virus permanece en el organismo.
El tratamiento por otra parte, se ve dificultado por el carácter transmisible de la enfermedad, por la diversidad de las lesiones y su multifocalidad (En varias zonas), por la existencia de factores favorecedores, y la dificultad de la curación.
Como quiera que el tratamiento es controvertido, y según el tipo de lesiones, la localización de estas, su extensión, etc, se usará una u otra alternativa, es recomendable que el tratamiento lo prescriba el personal sanitario, así como su aplicación, al menos en las primeras curas.
Por otro lado, es interesante tener en cuenta, que el diagnostico y tratamiento tiene una gran relevancia, dado el carácter oncogénico (relacionado con el cáncer) de la infección.
Prevención
Una vez más insistimos en el uso del preservativo en toda relación sexual, como único medio de protegernos y proteger a los demás de esta y otras infecciones.





























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