A 22 muertos asciende el número de víctimas de la violencia carioca del último fin de semana, entre los cuales tres agentes. Así lo confirmó la policía brasileña.
El sábado estallaron los sangrientos enfrentamientos entre la policía y bandas armadas tras el derribo de un helicóptero policial, por parte de un grupo de narcotraficantes, desde la favela de Morro dos Macacos. Ante el desborde de la situación, las autoridades decidieron enviar 4.500 agentes adicionales. El Presidente Luiz Inacio Lula da Silva repudió los actos de violencia. El mandatario prometió "limpiar la suciedad" que afecta la imagen de su país.
Río de Janeiro será sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Con la mirada puesta en ese importante evento, Brasilia quiere poner coto a la violencia que generan las bandas de narcotraficantes, que sólo en el 2008 dejó un saldo de seis mil muertos.

























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