Carlos Roverssi ratificó que su país no reconoce la sentencia emitida por la Corte Centroamericana de Justicia por daños ambientales sobre una demanda presentada por Nicaragua. Un fallo que, para Costa Rica, simplemente no existe.
Hace algunos días la Corte Centroamericana de Justicia ordenó a Costa Rica suspender de manera inmediata la construcción de una carretera de 160 km, cuyo trazado corre paralelo al fronterizo río San Juan. El tribunal encontró “algunos indicios” de fuertes impactos ambientales en su ecosistema.
Costa Rica se niega a acatar el fallo, entre otras razones, porque este país no reconoce ni a la CCJ, ni al Parlamento centroamericano. Los dos órganos fueron creados en 1994 a través del llamado instituto de Tegucigalpa, un convenio sobre el cual se fundamenta la integración centroamericana.
El Vicecanciller de Costa Rica, Carlos Roverssi, en conversación con Radio Nederland, dijo que su país no acepta la jurisdicción de éste órgano judicial centroamericano porque “está politizado, es muy caro y no tienen sentido de existir dentro del proceso de integración. Para nosotros lo más importante es, que soberanamente, Costa Rica, a través de su Asamblea Legislativa que éste órgano no conviene a los intereses del país”. Roverssi acusa al Presidente de la Corte, Dr. Francisco Darío Lobo Lara, de emitir no solamente un “fallo ilegal” sino de prestarse a otros “intereses”.
La Corte Centroamericana de Justicia ha sido ratificado por cuatro Estados: Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Panamá, Belice y Costa Rica no reconocen su jurisdicción.
Implicaciones del fallo
El Vicecanciller de Costa Rica cree que este fallo no debería influir en el proceso que enfrenta a su país contra Nicaragua en la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya. Entre otras razones, dice Roverssi, porque desde 1995 la Asamblea Legislativa costarricense no ha reconocido el Estatuto de la Corte y eso deja muy claro que la Corte no tiene jurisdicción para dictar sentencia en contra de Costa Rica”.
Costa Rica y Nicaragua mantienen un largo contencioso limítrofe que los ha llevado hasta las cortes internacionales. Actualmente está pendiente que los jueces del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, decidan sobre la demanda por invasión territorial y daños ambientales presentada por Costa Rica hace ya más de un año.
Ahora el asunto es al contrario. En esta oportunidad es Nicaragua la que alega serios impactos en sus ecosistemas. Frente a ello, el Vicecanciller Roverssi responde “A nosotros nos parece irresponsable que la CCJ, por el hecho de andar viajando por el Río, toma una decisión, diciendo que hay indicios de daños ambientales sin revisar hacia atrás la historia. Esa zona ha sido utilizada para la tala de árboles, para el contrabando, para el narcotráfico, para un montón de cosas, menos para el desarrollo. Nosotros estamos haciendo un camino rústico, siguiendo la trocha que ya existía y hemos venido trabajándo muy científicamente y al final lo que va a quedar es un camino rústico, muy bien protegido, con un concepto de desarrollo sostenible como es la visión histórica de Costa Rica”.


























El tal Lobo, hondureño, ocupa la presidencia rotativa de la tal "corte" por un año. A partir del 7 de febrero corresponde, en orden alfabético por país, presidirla a un nicaragüense. Si hasta ahora no hemos pertenecido a esa desprestigiada "corte"... con otro más cercano a Ortega que el mismo Lobo en la PRESIDENCIA... ¡JAMÁS! ¿Se imaginan ustedes a un nicaragüense emitiendo un fallo "objetivo, justo e imparcial" en un caso contra Costa Rica?
Enviar nuevo comentario