La visita del papa Benedicto XVI a Estados Unidos ha estado inevitablemente ligada a los escándalos por pederastia ocurridos dentro de la Iglesia católica, casos que el Pontífice asegura que no se repetirán y de los que dice avergonzarse. - Beatriz Díez
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se desplazó a la base aérea de Andrews para recibir con todos los honores a Benedicto XVI. El jefe de la Iglesia católica será el segundo Papa en visitar la Casa Blanca y el noveno en llegar, en viaje oficial, a Estados Unidos.
La visita se desarrollará hasta el próximo lunes y en la agenda aparecen numerosos actos, reuniones, temas a tratar, personalidades con las que entrevistarse y distintos desplazamientos. Pero de todo ello, lo que ha captado la máxima atención hasta el momento son las declaraciones de Benedicto XVI en las que reconoció estar avergonzado por los casos de pederastia que han surgido dentro de la Iglesia católica de Estados Unidos.
"No volverá a ocurrir"
El Papa hizo esta confesión antes de pisar suelo estadounidense, dentro del avión que lo transportaba a su destino. Benedicto XVI dijo sentir vergüenza por los sacerdotes pedófilos involucrados en los escándalos de pederastia en Estados Unidos y aseguró que no volverán a ocurrir.
Según datos de la propia Iglesia católica, 10.667 víctimas han acusado a 4.392 sacerdotes por abusos sexuales cometidos entre 1950 y 2002. Decenas de víctimas han sido indemnizadas con millones de dólares y los escándalos han supuesto un duro golpe a la autoridad moral de la Iglesia Católica en Estados Unidos.
Cabe preguntarse cómo puede asegurar el Pontífice que estos casos no se van a repetir. En su conversación con los periodistas, Joseph Ratzinger explicó que la Iglesia católica está trabajando en tres frentes para evitar la reaparición de casos de pederastia dentro de la institución. Se están imponiendo reglas más severas, se está favoreciendo la reconciliación con los católicos y se está promoviendo la buena formación de los futuros sacerdotes. La Iglesia será más estricta y cuidadosa a la hora de seleccionar a sus representantes. El Papa afirmó que es mejor que haya buenos sacerdotes a que haya muchos sacerdotes.
Las víctimas de los abusos sexuales esperaban poder reunirse con el Papa durante su visita a Estados Unidos, y el encuentro tuvo lugar en Washington. Los católicos esperan que su líder se manifieste de forma firme y contundente contra la pedofilia en el seno de la Iglesia, lo que podría ocurrir el sábado en la Catedral de Saint Patrick, en Nueva York, durante el sermón que ofrecerá el Papa.
Brazos abiertos
En Estados Unidos hay 70 millones de católicos, que suponen un cuarto de la población total del país. Esto sería tan sólo un dato más si no fuera porque este es un año electoral para los estadounidenses. Hasta el momento, el único presidente católico de Estados Unidos ha sido John F. Kennedy. Pero sea cual sea la convicción religiosa de los candidatos, todos ellos son conscientes de que los votantes católicos son un objetivo más en su carrera hacia la Casa Blanca.
Los aspirantes a la candidatura demócrata para las elecciones presidenciales, Hillary Clinton y Barack Obama, han recibido la llegada del Papa con los brazos abiertos. El voto católico es muy importante en algunos estados clave como Ohio, Michigan o Pensilvania, estado en el que el próximo 22 de abril se celebrarán unas elecciones primarias que pueden ser determinantes para la resolución de la candidatura. Hasta ahora, el voto católico favorecería a Hillary Clinton que ha ganado las elecciones primarias en 8 de los 10 estados que tienen mayoría católica en su población.
El candidato del Partido Republicano, John McCain, homenajeó también a Benedicto XVI, y lo definió como el defensor más influyente de la paz y de la fe sobre millones de estadounidenses.
Contra la pobreza y por el medioambiente
El Papa Benedicto XVI viajará desde Washington a Nueva York, donde visitará la zona de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la "Ground Zero", y donde hablará ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El secretario general de este organismo, Ban ki-Moon ha expresado su alegría por re-encontrarse con el Papa, y ha destacado la lucha contra la pobreza y contra el cambio climático, y la apuesta por el diálogo entre civilizaciones como los temas más importantes a discutir con el Pontífice.
Se dice que, en un momento en que la humanidad se enfrenta a grandes desafíos, el apoyo espiritual y la respuesta que se pueda dar desde la religión a esos desafíos es muy importante. Queda por saber si dichas respuestas llegarán a la ciudadanía.
*Pepe Rodríguez es Doctor por la Universidad de Barcelona (Facultad de Psicología) autor de, entre otros libros, "Pederastia en la Iglesia católica".






























Enviar nuevo comentario