El foro de emergencia sobre libertad de expresión convocado en Caracas el pasado viernes 18 de septiembre por la Sociedad Interamericana de Prensa y otras 10 organizaciones venezolanas y extranjeras ha puesto énfasis en un deterioro constante y permanente de la libertad de prensa y de expresión en este país caribeño. Mecanismos que van desde prácticas sutiles o legales hasta aquellas que se sostienen sobre amenazas y provocaciones todo cabe resumido en un aviso pago en la prensa oficial donde el gobierno dice que “la prensa es el veneno”.
Por Benjamín Fernández
Los ex presidentes de Perú : Alejandro Toledo quien comentó que había vendido diarios en su niñez para aportar algo a su empobrecido hogar de 16 hermanos y Carlos Mesa de Bolivia, cuya entrevista al anterior fue la última que realizó antes de lanzarse a la política, afirmaron que ni buscaban desestabilizar nada y menos tenían pedigree de derecha para denunciar la práctica sistemática de hegemonía comunicacional que el régimen de Chávez realizaba en su país diariamente.
El foro realizado en un ambiente crispado por la violencia y las amenazas tuvo la contestación poco numerosa de otra reunión igual donde los adjetivos contra los organizadores del evento fueron desde “cipayos de la dictadura hasta oligarcas pasando por mercaderes de la pluma”. La manifestación convocada el mismo día contra el foro sin embargo no alcanzó el centenar de participantes. Evidentemente la cuestión mediática ha pasado en Venezuela constituirse en un factor político donde el gobierno de Chávez centra gran parte de su artillería mientras posterga los planes de desarrollo de una empobrecida nación pero rica en recursos mal utilizados. El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, Enrique Santos Calderón afirmó que se viven momentos dramáticos en materia de libertad de expresión en América Latina citando además del caso venezolano los de Ecuador y Argentina con sendos proyectos de leyes que según afirmó “buscan cercenar la información colocándola al servicio de los intereses gubernamentales”.
En Venezuela, las amenazas de cierre de 200 estaciones de radio que se sumarian a las más de 30 ya clausuradas además de una abierta utilización del aparato judicial para enjuiciar por ejemplo a quien osó comparar a Chávez con Mussolini o censurar a un medio televiso por hablar de terremoto cuando en la versión oficial sólo había ocurrido en “fenómeno telúrico”, muestran claramente el grado de quisquillosidad gubernamental en buscar cualquier pretexto para demostrar un poder cercenador que para muchos solo requiere una “contestación activa” a las posibilidades inminentes de una dictadura abierta.
El foro de emergencia sobre libertad de expresión pulsó el viernes en Caracas el botón rojo de advertencia ante una reiteración de hechos arbitrarios que preanuncian la inminente entrada hacia fórmulas autoritarias cada vez mas fuertes e insistió en la necesidad de una clara y abierta solidaridad mundial con Venezuela pero también con Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Argentina. En este último país,la Sociedad Interamericana de prensa realizará su asamblea anual entre el 6 al 10 de noviembre próximos.




























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