"Empecé a trabajar a las 7 de la mañana y no he comido todo el día," comenta en una entrevista por la tarde con Radio Nederland, Abdessalam Boutaib, musulmán marroquí que practica el Ramadán, la tradicional celebración islámica que concluye esta semana.
Boutaib vive en Rabat, Marruecos, y como muchos otros islamitas (se calcula entre 1000 y 1200 millones en todo el mundo) se une a esta celebración caracterizada por la abstinencia durante las horas diurnas durante todo un mes. La falta de comida no impide que explique a Radio Nederland, qué significa para él esta tradición.
5 pilares
Boutaib explica que son 5 los pilares que sostienen la creencia islámica: "Uno puede decir que es musulmán si practica los cinco pilares básicos que son rezar, practicar el Ramadán, ir a la Meca por lo menos una vez en la vida, dar dinero a los pobres y aceptar el principio de que sólo existe un Dios y que su profeta es Mahoma".
Existe un sexto pilar que es el Yihad o la defensa de la fe, lamentablemente no siempre bien interpretada o practicada por algunos fieles de esta religión. Existen además otras variaciones, dependiendo de si se es chiíta o sunita, los pilares varían.
Ramadán
Boutaib está orgulloso de poder practicar el Ramadán y comenta cómo lo celebra este año: "El ayuno empieza en este año a las 4 de la mañana, y no probamos bocado sino hasta las 7y 5 de la noche". El marroquí explica que el Ramadán no se celebra el mismo mes cada año, sino que varía dependiendo del calendario lunar y de cálculos que realizan eruditos musulmanes de acuerdo a los cambios en las fases de la Luna. Este año los días del Ramadán se celebran del 11 de agosto al 10 de septiembre.
El Ramadán es practicado en principio por adultos. No obstante cuando Boutaib tenía apenas 10 años, comenzó con la práctica. "El Ramadán es mas que una religión, es un ejercicio social, es algo profundo que hasta merece estudios, pues se vive de una forma más que religiosa," sostiene.
Además de los niños, están dispensados de practicar el Ramadán los ancianos y las personas enfermas . "El Islam dice, si no resistes, come. Si estás de viaje puedes comer, y si eres anciano o enfermo también puedes comer. Pero aquí en Marruecos puedes ver que la gente vieja y enferma prefiere no comer. Te das cuenta entonces de lo importante que consideran el Ramadán".
De noche se come muy bien
La mesa del Ramadán es una mesa especial por la variedad de platillos. "Comemos por ejemplo 'Harira' que es un potaje parecido a la paella española pero en sopa. Comemos también un pastel con la 'Harira' que se llama 'Shebakia' y es un pastel marroquí que se hace con mucha miel y con harina. Comemos además dátiles, que da mucha energía. Eso y agua es lo primero que comemos al empezar la noche. Y en mi región comemos también una especie de pollo de campo con Cuscús. Se come muy bien en Ramadán".
La espera y sacrificio del día parece tener sentido. "Es cuestión de principios y de algo muy profundo, de fuerza de voluntad," dice Boutaib sobre esta tradición poco conocida en Latinoamérica, la cual, sin embargo, guarda similitudes con tradiciones como el ayuno, fiestas de guardar o la cuaresma. Y es que el catolicismo, el judaísmo y otras religiones también lo practican de algún modo. "Pero no como nosotros, que lo hacemos por un largo período".
Lo importante para Boutaib como musulmán y como hombre defensor de los derechos humanos, es que con ésta y otras tradiciones se intenta "resaltar el lado profundo humano, el que debemos reflejar a los demás los demás, sean o no practicantes, sean musulmanes, judíos o cristianos".





























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