De ahora en adelante las calles de la ciudad francesa de Niza será territorio prohibido por la noche para niños menores de trece años. El alcalde conservador de la ciudad ha impuesto el toque de queda para menores entre las once de la noche y la cinco de la mañana.
Los niños que se encuentran en la calle sin compañía de un adulto serán detenidos y enviados a su casa. Los niños que violen la prohibición repetidas veces serán registrados por la policía y los padres podrán llegar a ser multados.
El Partido Socialista ha criticado el toque de queda en Niza. Los efectos, según la oposición, serán mínimos y el único propósito de los conservadores es ganar votos del electorado de derecha.

























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