'Los políticos deben resolver los problemas de sus propios países,' opina la musulmana Daisy Kahn, quien rechaza la visita a Nueva York del político holandés Geert Wilders.
El populista holandés quiere sumarse a la protesta contra la construcción de un centro cultural musulmán en las inmediaciones de la Zona Cero, donde se levantaban las Torres Gemelas. Por su parte, la ministra estadounidense de Relaciones Exteriores, Hillary Clinton, expresó su enérgico rechazo a la anunciada quema de ejemplares del Corán, hecha por parte de un clérigo evangélico en Florida. Todo esto sucede a pocos días de la conmemoración de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
'Un escándalo' y 'una falta de respeto'.
Hillary Clinton expresó su enojo con el pastor Terry Jones, quien ha llamado a recordar los atentados, el próximo sábado, echando al fuego ejemplares del Corán. 'Nuestra devoción por la tolerancia religiosa se remonta al inicio de nuestra nación,' dijo Clinton en una reunión relacionada con el Ramadán, en su Ministerio. En su rechazo a los planes de Jones, la responsable de la diplomacia estadounidense aseguró que contaba con el firme respaldo de líderes religiosos 'de todos los credos, desde evangélicos hasta rabinos, así como de líderes civiles y comentaristas.
Seguridad en Afganistán
Los planes del pastor evangélico han desatado ya protestas en Afganistán. El general de las fuerzas de la OTAN, el estadounidense David Petraeus, expresó su preocupación por la seguridad de sus tropas. Entretanto, en Estados Unidos líderes religiosos se han reunido con funcionarios gubernamentales. El tema que los preocupa es el aumento del sentimiento anti musulmán en la sociedad, cuando faltan pocos días para la conmemoración del 11 de septiembre.
Daisy Kahn es una de las promotoras del centro musulmán Park 51, y subraya que no se trata de una mezquita sino de un centro social al que podrán asistir todos los habitantes de Manhattan. Kahn se define a sí misma como 'una constructora de puentes culturales,' que busca la armonía y rechaza el extremismo. Dentro del edificio también habrá un lugar de oración, reconoce.
Que no interfiera
Khan considera que Wilders y otros políticos extranjeros no deben intervenir en los asuntos internos de Estados Unidos. 'Cada sociedad enfrenta sus propios retos,' señaló Kahn. 'Si hay un problema en Holanda, deberían resolverlo los holandeses y la comunidad musulmana en Holanda. Algunos políticos harían bien dedicándose a resolver sus problemas en su propia casa'.
Daisy Kahn conoce las ideas del populista Geert Wilders y su Partido por la Libertad. 'Supe de él cuando habló ante el Congreso en Washington, hace años. Me pareció intelectualmente deshonesto porque no puedes estar a favor de la libertad de expresión y al mismo tiempo llamar a la prohibición del Corán, un libro sagrado para mil millones de personas'.
En Holanda, Wilders participa en estos días en las complicadas negociaciones para forma un nuevo Gabinete. A pesar de ello ha prometido estar presente en la manifestación del sábado en Nueva York.





























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