En muchos países hay familias que todavía consideran una cuestión ‘de honor’ que las mujeres no casadas sean vírgenes y puedan probarlo.
Sin embargo, una fundación holandesa, llamada "¡Neutralizar el mito!" está haciendo campaña al respecto dice que es imposible saber con certeza si una mujer es todavía virgen. El grupo asegura también que el test de virginidad, que salió a la luz por controvertidos casos en India y Egipto, es una poderosa herramienta de opresión femenina y violación de sus derechos.
El tema de la virginidad saltó a los titulares de la prensa con el humillante examen de virginidad al que fueron sometidas varias mujeres en India, presuntamente violadas, y otras 17 mujeres en Egipto, que habían participado en las protestas en la Plaza Tahrir de El Cairo. En este segundo caso, el propósito del examen habría sido ‘proteger’ a miembros del Ejército de eventuales acusaciones de violación.
Ignorancia al respecto
En un artículo publicado en el periódico holandés NRC Handelsblad, Ineke van Seumeren – ginecóloga en el hospital UMC de Utrecht y miembro del grupo ¡Neutralizar el mito! – e Inés Balkema, presidenta del grupo, sostienen que el test de virginidad es inútil.
‘En muchos países se sigue ignorando que la virginidad femenina no se puede probar. Incluso en la moderna Holanda hay gente convencida de que se puede ver o palpar si una mujer es virgen. Las pruebas médicas no respaldan estas ideas’.
Las maneras en que se hacen estos exámenes suelen ser extremadamente primitivas: una de las más comunes es la inserción de dos dedos en la vagina. Se supone que dos dedos representan el grosor de un pene. Si los dedos entran ‘fácilmente’, es prueba de que la examinada ha tenido relaciones sexuales.
La fundación Mito Debilitado explica que la flexibilidad o estrechez de una vagina y la situación del himen – la membrana que ‘cierra el paso’ hacia el cuello del útero – no prueban nada sobre la actividad o no actividad sexual de una mujer.
Una ilusión
En su artículo de opinión, las dos holandesas señalan: ‘el himen no es una membrana sellada. En la mayoría de los casos es un labio pequeño y flexible, pero también puede ser duro y tenso […] varía de mujer a mujer […]. Una vagina está hecha para dejar pasar un bebé a través de ella, por lo tanto es una ilusión creer que se va a expandir por la entrada de algo tan pequeño como un pene’.
Van Selmen y Baukema aseguran que, en el hecho, el examen de virginidad es una poderosa herramienta para mantener la opresión femenina y citan lo que sucedió en El Cairo: ‘Cuando las manifestantes egipcias fueron sometidas al examen de virginidad, completamente desnudas, había militares tomando fotografías. El resultado de acciones como ésta es que las mujeres se lo pensarán dos veces antes de participar en una manifestación o denunciar una violación. Lo que hicieron en El Cairo fue una grave violación a los derechos humanos de estas mujeres’.
Desde un punto de vista más positivo, las autoras dicen que estos casos han desatado el debate sobre la abolición de estas prácticas medievales tanto en Egipto como en India. Agregan que es importante mantenerse alerta a la posible repetición de estos exámenes, e insistir en que la virginidad femenina no es algo que se pueda demostrar o negar mediante pruebas médicas.





























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