Opositores tailandeses han arrojado su propia sangre contra edificios gubernamentales en la capital, Bangkok. Con la acción simbólica, los manifestantes quieren demostrar que están dispuestos a ofrecer su vida para obtener la democracia, según dijo uno de los líderes opositores.
Este martes y por tercer día consecutivo, decenas de miles de partidarios del depuesto Primer Ministro Thaksin Shinawatra se han manifestado en las calles de Bangkok. Los opositores opinan que el actual Primer Ministro, Abhisit Vejjajiva, llegó ilegalmente al poder y por ello piden su renuncia. El gobernante tailandés ha reiterado en varios oportunidades que no dimitirá a su cargo.



















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