La líder opositora de Myanmar, Aung San Suu Kyi, no quiere que su partido participe en las elecciones, que probablemente tendrán lugar en el segundo semestre de este año.
Según la política galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 1991, las leyes electorales de la ex Birmania no son justas. Las normas establecen que los partidos no pueden postular candidatos que estén cumpliendo una condena penal. De los últimos 20 años Suu Kyi ha pasado 14 en arresto domiciliario y el año pasado fue sentenciada a tres más por haber recibido ilegalmente a una visita inesperada. De todas formas, la líder opositora de Myanmar agregó que no puede dar órdenes a su partido.

























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