Las primeras víctimas mortales reciben sepultura en el occidente de Sumatra, mientras los equipos de rescate buscan supervivientes entre los escombros. La población de la isla indonesia de Sumatra debió soportar dos terremotos en 24 horas. En la ciudad portuaria de Padang se han desplomado cientos de edificios y los pobladores huyen de la ciudad.
Las imágenes que llegan desde Padang son elocuentes. Viviendas derrumbadas, calles obstruidas y miles de personas huyendo en coche o a pie, todas en la misma dirección, lejos del peligro. En el aeropuerto de Padang las pistas de aterrizaje han sido despejadas, pero las carreteras hacia la ciudad todavía están intransitables. Se teme que el número de muertos sea más alto, ya que aún quedan muchas personas sepultadas bajo los escombros.
Cables cortados
El holandés Klaas de Jong, residente en Padang, resultó ileso de los terremotos. “Ha sido un sismo impresionante. Yo estaba cerca de mi coche cuando la tierra se sacudió en todas direcciones. A mi izquierda se cortaron los cables del poste de electricidad. A mi derecha todo quedó en sombras por diez minutos. Tres edificios de comercios se habían derrumbado.”
“Esta mañana ya se estaba dando sepultura a las primeras víctimas y se habían cavado nuevas fosas”, sigue relatando De Jong.
El primer sismo ocurrió el miércoles a las 17:16 hora local. En Padang – con un millón de habitantes – se derrumbaron alrededor de 500 edificios: escuelas, viviendas, grandes construcciones. En las zonas costeras más bajas se temía un tsunami, pero afortunadamente no ocurrió.
Se cortaron las comunicaciones telefónicas, principalmente de la telefonía móvil. No se sabía con certeza cuántas personas habían quedado atrapadas bajo los escombros. A pesar de la lluvia, muchas personas permanecieron a la intemperie por temor a nuevos temblores.
Imperante necesidad
A la mañana siguiente tuvo lugar otro terremoto de gran intensidad, aunque menor que el anterior. El epicentro se encontraba también en el mar, al oeste de Sumatra. Los temblores se sintieron con mayor fuerza en la ciudad de Pariaman (80.000 habitantes).
Según el alcalde Fauzi Bahar, el 80 por ciento de los edificios de Pariaman han sido destruidos. “Estamos abrumados por el número de víctimas”, declaró el alcalde. “Hay escasez de agua potable, electricidad y medios de comunicación. ¡Tenemos una imperante necesidad de ayuda!”
Réplicas y lluvias
Los colaboradores de los equipos de rescate de la fundación IBU informan que han logrado llegar a Padang por vía aérea y marítima. “Todavía no se registra escasez de alimentos”, informó uno de ellos, “pero tenemos problemas con el suministro de energía y de petróleo.” También se han sentido periódicas réplicas de considerable intensidad. Las abundantes precipitaciones dificultan las operaciones de rescate. Dos hospitales de la región se han derrumbado, entre ellos uno en Padang.
Los indonesios con familiares en la región tienen dificultades para obtener información. El señor Haswirman, propietario de un hotel en Indonesia, se encuentra en estos momentos en Holanda siguiendo un curso. Su esposa y sus hijos viven en el complejo hotelero de Ina Muara en Padang, que ha sido gravemente afectado. Haswirman está angustiado porque no tiene ninguna noticia de su familia hasta el momento. “Les ruego a mis amigos, si saben algo de mi familia y de mi hotel, que me envíen, al menos, un sms, para encontrar un poco de tranquilidad.”





























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