Durante la Segunda Guerra Mundial, la legión holandesa de las ‘Waffen-SS’ (Tropas SS), ala militar de la policía política del Estado nazi, participó activamente en el Holocausto.
Este hecho ha sido demostrado por el historiador holandés Evertjan van Roekel. En el pasado, los holandeses que integraban las ‘Waffen-SS’ (tropas SS) alemanas decían ser simplemente soldados que combatían en el frente. Un estudio de sus diarios revela ahora una imagen distinta, más siniestra.
Como la punta del iceberg define el historiador Van Roekel el resultado de su minuciosa investigación, para la cual analizó ocho diarios de SS holandeses que habían tomado parte en Operación Barbarroja, la gran ofensiva alemana contra Rusia, en julio de 1941. En tres de los ocho ejemplares, el historiador encontró pasajes con descripciones de crímenes perpetrados contra judíos en Ucrania, cuando este país aún integraba la Unión Soviética.
Esos fragmentos son elocuentes, opina Van Roekel, porque en ellos “escribieron explícitamente que dieron muerte a judíos en Tarnopol, Ucrania, y detallan que les quemaron la barba, los golpearon con palos, los torturaron y, por último los mataron.”
En dos de los tres diarios mencionados se describen acontecimientos ocurridos en Tarnopol, y en un tercero se mencionan las fechorías de las SS en la localidad portuaria ucrania Mariopol. “Eran apenas unas frases: ‘Encontramos estos 13.000 judíos pero nunca regresaron vivos’ – allí murieron. Pocas palabras que dicen mucho, en mi opinión,” comenta el experto.
Los documentos analizados por el investigador Van Roekel están depositados desde hace muchos años en los archivos del Instituto Holandés de Documentación sobre la Guerra, NIOD, y ya han sido mencionados en publicaciones anteriores relacionadas con el papel de los SS holandeses durante la Segunda Guerra Mundial. Y a pesar de ello, esos investigadores anteriores obviaron los pasajes sobre el Holocausto. ¿Cómo pudo suceder algo así?
Según el científico, nadie se tomó la molestia de investigarlo. “Yo lo hice durante mi estudio,” agrega, “leí todos esos diarios, del principio al final. Y en esta enorme cantidad de texto se ocultaban algunos pasajes que revelaban estos hechos espeluznantes.”
Según el historiador, de los tres diarios mencionados no se puede concluir que la totalidad de los holandeses que participó en las SS cometió genocidio. Es necesario realizar una investigación más exhaustiva, señala.
Casi 69 años después de los acontecimientos descritos, y casi 65 años de la Segunda Guerra Mundial, aún no es posible cerrar el capítulo holandés del Holocausto.

























AMON LEOPOLD GOTH .MALVADO SIN ESCRUPULO. Amon Leopold Göth Viena, 1908 %u2013 Cracovia, 13 de septiembre de 1946). Capitán de las SS, durante la Segunda Guerra Mundial y comandante del campo de prisioneros de Plaszow en Polonia.A la edad de 17 años se afilió a varios grupos paramilitares nacionalistas en Austria. En 1930, con sólo 22 años, se une a las SS austríacas. Amon Goeth, nacido en Viena, Austria, en 1908, Goeth provenía de una familia bien establecida en la industria de la impresión, y que provenían de ese país que abastecieron a un número excesivamente grande de los criminales nazis para el proceso El comandante nazi que dirigía el campo de Plaszow era Amon Goethe, conocido como el verdugo de Plaszow. Este %u2018hombre%u2019, de 1,92 metros y 120 kilos de peso, Uno de los fundamentos de Hitler y el NSDAP de las políticas sociales es el concepto de «higiene racial». Se basó en las ideas de Arthur de Gobineau, la eugenesia, y darwinismo social. Aplicado a los seres humanos, «la supervivencia de los más aptos» fue interpretado como una exigencia de la pureza racial y la matanza fuera de la «vida indigna de ser vivida». Las primeras víctimas fueron mutilados y niños con retraso en un programa denominado Acción T4. Después de una protesta pública, Hitler hizo un amago de poner fin a este programa, pero, de hecho, los asesinatos continuaron. Entre 1939 y 1945, las SS, con la ayuda de gobiernos colaboracionistas y reclutas de los países ocupados, sistemáticamente asesinaron entre 11 y 14 millones de personas, incluidos cerca de seis millones de judíos, en los campos de concentración, los guetos y las ejecuciones en masa y a través de otros métodos como los experimentos médicos. Además de ser gaseados hasta la muerte y muchos de ellos murieron como consecuencia de la hambruna y la enfermedad mientras trabajaban como esclavos (a veces en beneficio de las empresas privadas alemanas en el proceso, debido al bajo costo de esa mano de obra). Junto con los judíos fueron asesinados polacos no judíos (más de tres millones de víctimas), los comunistas o supuesta oposición política, miembros de grupos de resistencia, católicos y protestante opositores, los homosexuales, los gitanos, los minusválidos físicos y retrasados mentales, prisioneros de guerra soviéticos (posiblemente el mayor número, cercano a los tres millones), testigos de Jehová, clero anti-nazi, sindicalistas, y pacientes psiquiátricos. Uno de los mayores centros de asesinato en masa fue el complejo-campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Hitler nunca visitó los campos de concentración y no habló en público sobre las muertes en términos precisos. Amon Göth destaca como modelo de cumplimiento del deber y se embebe completamente en las políticas raciales del régimen. Posteriormente, en 1942, participa en varias redadas y persecuciones a judíos en Polonia, adscrito al grupo de las SS Para avanzar en la aplicación de esta «Solución Final», se celebró la conferencia de Wannsee, cerca de Berlín, el 20 de enero de 1942, con quince altos funcionarios participantes, dirigido por Reinhard Heydrich y Adolf Eichmann. Las actas de esta reunión proporcionarían la prueba más clara de la planificación para el Holocausto. El 22 de febrero, Hitler fue grabado diciendo a sus socios, «vamos a recuperar nuestra salud sólo con la eliminación de los judíos» Amon Göth impuso el dominio por el terror sobre los prisioneros en dicho campo, ejecutando sin mayores preámbulos a decenas de judíos. Göth, que medía 1,92 m de alto y pesaba unos 120 Kg, recibió el apodo de %u201CVerdugo de Plaszow%u201D (Schlächter von Plaszow), por su afición a disparar con un rifle contra los prisioneros, sin importar si eran niños, mujeres o ancianos. Después del asesinato de una persona, exigía la ficha del asesinado. Asimismo, ejecutaba a sus familiares bajo el argumento de que no quería %u201Cgente insatisfecha%u201D en su campo de concentración. Y golpeaba hasta morir a mujeres judías porque las consideraba %u201Ccarroñas incorregibles%u201D. El 13 de septiembre de 1943 se le dio la orden de cerrar el campo de trabajo; para entonces había liquidado unos 8.000 prisioneros en diversas ejecuciones y matanzas. Los remanentes fueron enviados a Auschwitz. Igualmente se le asignó cerrar el gueto de Tarnów, enviando a los supervivientes a Auschwitz. En enero de 1945 fue capturado por las tropas de III ejército norteamericano de Patton y enviado a Polonia para ser juzgado. El juicio se celebró en 1946 a cargo del Tribunal Supremo Nacional de Polonia, reconocido por los aliados. El juicio duró desde agosto a septiembre de 1946 y Goeth se mostró impasible ante los cargos que se le formulaban, aduciendo haber recibido órdenes de sus superiores. Se le acusó de la muerte directa de unos 10.000 judíos polacos. Goeth fue condenado a morir en la horca después de haber solicitado en vano misericordia al Presidente del Concilio Nacional de Polonia. Amon Göth fue ejecutado por la horca en las mismas instalaciones de Plaszow. La ejecución falló en dos ocasiones, hasta que al final Amon Göth muere ahorcado, La ideología de Hitler, que llevó como causa directa al estallido de la Segunda Guerra Mundial y al desarrollo del Holocausto, se basaba en una serie de puntos de tipo visionario de carácter innegociable: la eliminación de los judíos; la consecución de un «espacio vital» para garantizar el futuro de Alemania; la raza como explicación de la historia del mundo y la lucha eterna como ley básica de la existencia humana. Göth realizó ejecuciones al azar entre los prisioneros por causa de la más mínima infracción de la ley interna. Se hizo con un séquito de personal esclavo para atender sus necesidades domésticas. Realizó tratos comerciales y pecuniarios con Oskar Schindler para abastecer una fábrica de utensilios de cocina con mano de obra esclava. Estos acuerdos con el comerciante alemán afectaron al destino de unos 1.200 judíos. La práctica al parecer era habitual por parte de algunos comerciantes alemanes que estaban obligados a buscar mano de obra barata. Amon Göth, un ser malvado, sin escrúpulos a la hora de ejecutar a sus víctimas sin motivo alguno, y a la vez con dilemas internos tales como el trato con las mujeres judías del mismo campo de concentración.
ABEL REYES TELLEZ. PRESIDENTE NACIONAL PARTIDO SOCIAL CRISTIANO NICARAGUENSE.PSC. ESCRITOR CRISTIANO EMAIL.PSCNICARAGUA@HOTMAIL.COM
TULLIA ZEVI ESTABA COSIDERADA COMO UNA MUJER DE GRAN PERSONALIDAD DEMOCRATICA
La comunidad judía y las principales autoridades de Italia han expresado
su pesar por la muerte de la escritora y periodista Tullia Zevi, de 92
años, Zevi falleció en el hospital Fatebenefratelli, de Roma, donde estaba ingresada desde hacia varios días,
Zevi, quien tenía problemas de salud desde hacía algún tiempo, fue una
figura destacada en el diálogo entre cristianos y judíos. Además,
durante su larga carrera sostuvo posiciones importantes en el Congreso
Judío Mundial y el Congreso Judío Europeo.
Zevi usualmente
criticaba al Vaticano y a la Iglesia Católica Romana cuando sentía que
no se estaban respetando los derechos de los judíos. Una de las mujeres
más conocidas de Italia por décadas, alguna vez incluso fue considerada
como candidata para la presidencia del país.
Nació en el seno de una familia judía de Milán de buen pasar económico
que emigró a Estados Unidos a fines de la década de 1930, después de que
el dictador Benito Mussolini dispuso las llamadas leyes raciales que
prohibían a los judíos tener empleos estatales o estudiar en escuelas
del Estado.
Se unió a asociaciones antifascistas en Nueva York y después de la
guerra retornó a Italia para iniciar una carrera en periodismo. Trabajó
para varias publicaciones israelíes, cubriendo el tribunal de crímenes
de guerra de Nuremberg y el juicio en 1961 del oficial de las SS Adolf
Eichmann, uno de los principales responsables del Holocausto.
Fue la jefa laica de las comunidades judías italianas desde 1983 hasta
1998, y una de los responsables que dieron la bienvenida al Papa Juan
Pablo II a la sinagoga de Roma en 1986, cuando él se convirtió en el
primer pontífice desde los tiempos de los apóstoles en visitar el
templo.
Desde 1983 a 1998 fue presidenta de la Unión de Comunidades Judías en
Italia y en ese cargo, en 1987 firmó con el por entonces primer ministro
italiano Bettino Craxi el histórico acuerdo especial de la comunidad
judía con el Estado italiano.
En 1992 el por entonces presidente italiano Oscar Luigi Scalfaro la
nombró “Cavaliere de Gran Cruz”, la máxima condecoración del Estado
Italiano.
Tras conocer su fallecimiento, el presidente de la República, Giorgio
Napolitano, expresó su pesar y resaltó que fue una mujer “de gran
personalidad, antifascista y democrática” con una “exquisita humanidad y
cultura”.
El presidente italiano Giorgio Napolitano ha elogiado su “exquisita
humanidad y su cultura”. “Era una voz clara que advertía contra los
peligros del neonazismo no solo para los judíos, sino también para toda
la sociedad y la democracia”, ha manifestado el directo ejecutivo
emérito del Congreso Judío Mundial, Elan Steinberg.
El presidente del Senado, Renato Schifani, dijo que con su muerte
desaparece una “alta figura intelectual, testigo en Italia y en el mundo
de los valores más nobles y compartidos de la cultura judía, de la que
fue una indiscutible protagonista”
Perdimos a una protagonista de nuestra historia”, dijo el ex alcalde de
Roma Walter Veltroni. “Ella era una mujer extraordinaria que era al
mismo tiempo fuerte, valiente y humilde”.
Tullia Zevi estaba considerada como unas de personalidades más
influyentes de la comunidad judía italiana y ha fallecido, según
resaltaron fuentes de la misma, en la víspera de la Jornada de la
Memoria del Holocausto, que se celebrará el próximo 27 de enero.
En 1938, cuando el dictador Mussolini aprobó las leyes raciales que
impedían a los judíos tener empleos estatales y estudiar en escuelas
públicas, Tullia estaba en Suiza y se trasladó con su familia a Francia.
Fue enviada como periodista a cubrir el proceso de Nuremberg, contra los
jerarcas nazis y durante 30 años, desde 1960 a 1993 fue corresponsal
del diario “Maariv.
Steinberg llamó a Zevi una
“campeona incansable de los derechos de los judíos y de la lucha
universal contra la amenaza maligna del fascismo”. Su funeral se
realizará el lunes.
ABEL REYES TELLEZ
PRESIDENTE NACIONAL
PARTIDO SOCIAL CRISTIANO
NICARAGUENSE.PSC.
TEOLOGO ESCRITOR CRISTIANO
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ATENTADO CONTRA HITLER. SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Durante su vida política Hitler fue objeto de varios atentados, algunas fuentes citan al menos 42 tentativas. Nunca tuvieron éxito debido a muchos factores. Los factores que contribuyeron al fracaso fueron:Algunos dicen que fueron varias decenas; otros mencionan tres como aquellos que estuvieron más cerca del éxito. El número de atentados contra Hitler es una incógnita, pero el hecho de que en Alemania existiera una resistencia arroja luces sobre una de las páginas más tristes de la era moderna.
Entre los numerosos intentos de acabar con Hitler, uno en particular es singularmente revelador: el conocido como el atentado del 20 de julio. Llevado a la gran pantalla como Operación Valquiria, el intento de magnicidio pretendía arrancar del poder al Führer.
Los intentos vinieron tanto por parte de los aliados como de sus círculos más cercanos. Los ingleses se plantearon asesinarlo en 1944, cuando Hitler se presentara en Berghof. Se hizo un exhaustivo estudio de sus hábitos y se elaboraron varios planes, todos con una dudosa posibilidad de éxito.
El 8 de noviembre de 1939, un relojero y carpintero alemán, llamado Georg Elser, planificó y construyó un dispositivo y lo instaló en una de las columnas del estrado en la cervecería Bürgerbräukeller. Hitler, que iba a dar un discurso con motivo de un nuevo aniversario del Pustch de 1923, se presentó media hora antes y habló ante una atestada concurrencia. Este discurso debía terminar alrededor de las 10 de la noche, pero Hitler abruptamente lo finalizó a las 9 horas y 7 minutos y se retiró del lugar. Trece minutos después de marcharse explotó la bomba y mató a siete personas dejando el lugar en ruinas. Elser fue detenido y ejecutado cinco años después, el 9 de abril de 1945, en el campo de prisioneros de Dachau.
Un plan inglés era la introducción de comandos en ese lugar, el uso de francotiradores, y el envenenamiento de sus alimentos mediante un cocinero infiltrado. Otro de los intentos era envenenar el té, bebida de la cual Hitler era asiduo.
Otro fallo fue el empleo de bombas barométricas el 17 de marzo de 1943 por Fabian von Schlabrendorff en el avión Condor personal de Hitler, que no explotaron por motivos aún desconocidos. Lo mismo sucedió con el plan de hacer volar su tren especial.
También se barajó la posibilidad de bombardear masivamente la ciudad en la cual se encontrase, sin importar el número de vidas inocentes que conllevara eliminar a Hitler.
Pero esa historia que desde hoy podemos ver en la gran pantalla, fue el eco de intentos anteriores que no llegaron a buen puerto. Según documentos históricos otros atentados estuvieron cerca del éxito.
El 8 de noviembre de 1939, por ejemplo, un carpintero alemán conocido como Georg Elser construyó un dispositivo explosivo que escondió en el estrado en el que Hitler daría un discurso horas más tarde. Como si intuyera lo que le esperaba, el Führer adelantó su participación y dejó el lugar 13 minutos antes de que la bomba estallara.
El 17 de marzo de 1943, el teniente Fabian von Schlabrendorff colocaría 2 bombas barométricas en el avión personal de Hitler. Debido a las bajas temperaturas en el compartimento en donde estaban ocultas, éstas no llegaron a detonar.
Otros atentados seguirían, pero sin lugar a dudas, el que más cerca estuvo del éxito fue el perpetrado por el Claus Von Stauffenberg, tema de Valquiria.
1) Hitler variaba repentinamente su agenda, adelantando o acortando su permanencia.
2) Hitler cambiaba habitualmente de ruta o fechas de actividades.
3) Le rodeaba un dispositivo blindado de seguridad. El 20 de julio de 1944, el coronel Von Stauffenberg encabezó el célebre atentado contra Hitler en la Guarida del Lobo. Recientemente se ha estrenado el film La caída (Der Untergang) de Oliver Hirschbiegel. Aquí, con sobriedad, y una eximia recreación histórica y actoral, se reviven los últimos días de Hitler (magistralmente caracterizado por Bruno Ganz) en su bunker de Berlín, en abril de 1945. El demencial dictador nazi pudo haber sido detenido varios meses antes. Si esto hubiera ocurrido cientos de miles de vidas se hubieran salvado. Pero, por desgracia, el golpe de Stauffenberg y otros alemanes hastiados de la guerra y la destrucción promovida por el nacionalsocialismo, no tuvo éxito. En la Alemania del domino nazi existieron también muchos alemanes que tuvieron la audacia y el coraje de rebelarse,
Claus Graf Schenk von Stauffenberg nació en 1907. Era descendiente de una familia de origen aristocrático. Se crió en un castillo renacentista. Su protagonismo, y el de otros, en el atentado contra la continuación de la locura destructora, es símbolo de la necesidad de la determinación que lo arriesga todo contra el barbarismo fundado en el desprecio de la vida.
El coronel Claus Schenk Von Stauffenberg acababa de ser trasladado a Berlín bajo las órdenes del general Friedrich Olbricht, miembro de un comité de resistencia que empezaba a maquinar un plan para dar muerte a Hitler. Era 1943, y Olbricht ya tenía entrelazados a más de 200 implicados en distintos estratos de la sociedad alemana e incluso de la sección de inteligencia y contraespionaje. El objetivo era eliminar a Hitler, Göring y Himmler, neutralizar a las SS e instalar un gobierno provisional que intentaría hacer las paces con occidente y detener la guerra.
Von Stauffenberg se ofrece para ejecutar el atentado. Por sus lesiones de guerra (había perdido un ojo y varios dedos de la mano), los conspiradores dudan de su capacidad para activar la bomba, pero finalmente deciden que su invalidez es la coartada perfecta para no levantar sospechas. Después del 1 de julio, von Stauffenberg intenta en varias ocasiones atentar contra Hitler, Himmler y Gōring a la vez. No consigue encontrarles a todos juntos.
El 20 de julio 1944, el alto mando se reúne en el cuartel general de Hitler, situado cerca de Rastenburg (hoy, Ketrzyn-Polonia). Stauffenberg porta un maletín con un explosivo inglés de 1 kg que se activa mediante un detonador químico absolutamente silencios. Pero para sorpresa de los conjurados, Hitler adelanta en una hora la reunión, ya que debía recibir a Benito Mussolini pasado el mediodía.
Antes de entrar en la sala de reuniones, Stauffenberg, con la excusa de cambiar su camisa, se introduce en un cuarto y con mucha dificultad extrae el mecanismo con sus tres dedos de la mano izquierda y activa con un alicate el primer explosivo en su maletín. No alcanza a activar el segundo. Von Haeften, su compinche, lleva una segunda bomba no activada en su maletín a un bunker antiaéreo cercano. El dispositivo químico hará detonar la primera bomba en menos de 5 minutos.
Al cónclave asisten 16 personas además de Hitler. El ambiente es caluroso. Se ordena abrir las ventanas. Empieza la reunión. Stauffenberg llega con retraso, se excusa con un gesto y se sitúa tan cerca de Hitler como le es posible, supuestamente esperando su turno de exponer la situación en el Frente Oriental. Hitler ocupa la parte central de la mesa mirando hacia el exterior. Stauffenberg está su derecha, apenas a metro y medio.
Poco después de comenzar la reunión, Stauffenberg se retira discretamente con el pretexto de una llamada desde Berlín y coloca el maletín con explosivos bajo de la mesa, muy cerca del lugar en el que se apoya Hitler. Tiene apenas 3 minutos antes de explotar. Al salir, uno de los asistentes choca con el pie accidentalmente con el maletín y lo aparta, colocándolo junto a una de las patas gruesas de la mesa en el lado más alejado de Hitler. La reunión continúa.
Tres minutos después, a las 12:14 horas, el artefacto explota. Hitler, que estaba agachado sobre la gruesa mesa, ve de súbito que esta sube y le golpea en el rostro. La explosión es tan violenta que mata al estenógrafo y hiere de muerte a otros cuatro asistentes a la reunión, dejando a otros malheridos. Como la habitación estaba con las ventanas abiertas, la fuerza de la explosión se fugó. Milagrosamente, Hitler salva la vida. Es protegido por la gruesa pata y el grosor de la mesa, la cual se deshizo en astillas, que quedaron clavadas en su pierna. Sólo sufrió magulladuras ligeras en su brazo y en el lado izquierdo de su rostro.
Von Stauffenberg y Haeften presenciaron a lo lejos la brutal explosión y creyeron, sin comprobar los resultados, que ni Hitler no podría haber sobrevivido a ella. Partieron apresuradamente al aeródromo y viajan a Berlín, radiando previamente la palabra “Walkiria”, como señal de que el atentado había tenido éxito para que otros implicados tomasen las decisiones acordadas para asumir el control del estado.
Al llegar a la Bendlerstrasse, alrededor de las 16.30 horas, Stauffenberg se da cuenta que el plan de toma de poder no se ha iniciado. El ejército de reserva no ha tomado los cuarteles. Stauffenberg se convirtió rápidamente en el primer sospechoso de Himmler y Ernst Kaltenbrunner. Joseph Goebbels, que está sumariando a los cabecillas, saca a los sospechosos al patio de estacionamientos y son ejecutados en esa misma noche.
En las dos semanas siguientes murieron unas 200 personas directamente implicadas. Al final, más de 5.648 personas fueron ejecutadas los meses siguientes por las SS. De todos los intentos de atentado contra Hitler, éste es el que estuvo más cerca de lograr su objetivo.
Las últimas palabras al grito de Stauffenberg segundos antes de morir fueron: Larga vida para la Sagrada Alemania. En consonancia con la propaganda nazi, la acción de Claus von Stauffenberg fue considerada un acto de traición para la población alemana. Con el paso del tiempo, se le ha dado categoría de héroe en la lucha por la liberación de yugo nazi, llevando incluso una calle de Berlín: Stauffenbergstrasse.
Fue aquel un momento crucial para Alemania, para el mundo. La muerte del tirano hubiera terminado la contienda, ahorrando los diez millones de vidas que segó la guerra entre esa fecha y la capitulación alemana, el 10 de mayo de 1945.
Durante su vida política, fueron realizados varios atentados contra Hitler. Algunas fuentes citan al menos 42 intentos. Nunca tuvieron éxito debido a muchos factores.
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KLAAS CARL FEBER.PARTICIPO EN EL HOLOCAUSTO UNO DE LOS NAZIS MAS BUSCADO
Faber, en el puesto número cinco de la lista de los criminales nazis más buscado del mundo por el Centro Simon Wiesenthal, vive en la ciudad bávara de Ingolstadt, sin que hasta ahora se le haya requerido para cumplir con la justicia.
El ministro de Justicia Yaakov Neeman ha pedido a su homólogo alemán que reevalúe el caso del criminal de guerra nazi Klaas Carel Fabe
Quien actualmente vive como libremente en Bavaria.
Faber, que es el holandés, colaboró con los nazis durante la ocupación de los Países Bajos y sirvió en las filas de la SS. De acuerdo al cazador de nazis Efraim Zuroff, Faber asesinó a más de 20 judíos en el campo de concentración de Westerbork, donde fueron enviados muchos judíos holandeses.
Después de la guerra fue capturado, juzgado y condenado a muerte en los Países Bajos por el asesinato de 11 personas. Sin embargo, su sentencia fue conmutada a cadena perpetua y en 1952, logró escapar y llegó a Alemania.
Desde entonces, Alemania ha negado repetidas solicitudes de extradición, argumentando que es ciudadano alemán. Faber tiene la nacionalidad alemana gracias a una ley promulgada por el Tercer Reich alemán, que concedió la ciudadanía a colaboradores y simpatizantes de los nazis en varios países ocupados.
En la lista del Centro Simon Wiesenthal, de criminales de guerra nazis que siguen en libertad es, Faber ocupa el número cinco.
El abogado David Schonberg, de Jerusalén, comenzó a instar al ministro Neeman a que presionara a su homólogo alemán para encontrar la manera de llevar Faber a la justicia.
Schonberg también organizó una petición firmada por 150 abogados israelíes para exigir que el Gobierno presione a Alemania sobre la cuestión.
La justicia alemana abrió en su momento diligencias a Faber, según la televisión bávara, hasta ahora sin consecuencias para él.
Los acusadores americanos en el juicio de Nuremberg decidieron que la mejor prueba contra los criminales de guerra nazi era la documentación acumulada por el estado nazi mismo. Querían condenar a los criminales de guerra nazi con sus propias palabras. Mientras los alemanes destruyeron algunos de los documentos históricos al fin de la guerra y otros fueron destruidos durante el bombardeo aliado de ciudades alemanas, los ejércitos aliados capturaron millones de documentos durante la conquista de Alemania en 1945. Los acusadores aliados presentaron unas 3.000 toneladas de documentos durante el juicio de Nuremberg. Más de una década después, empezando en 1958, el Archivo Nacional de los Estados Unidos, junto con la Asociación Histórica Americana, publicó 62 volúmenes de índices para todos los documentos capturados por el ejército estadounidense al fin de la guerra. Más de 30 volúmenes adicionales fueron publicados antes del fin del siglo XX.
ABEL REYES TELLEZ
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