Previamente a los Olímpicos de Pekín, en el 2008, la prensa dedicó gran atención a las violaciones de los derechos humanos. El silencio reina cuando se trata de la Exposición Universal, a celebrarse en Shanghai.
¿Acaso hemos perdido todo interés por el tema de China y los derechos humanos?
Inicialmente, Amnistía Internacional reacciona algo consternada cuando se le pregunta si desplegará una campaña durante la Exposición Universal que se celebrará en Shanghai entre el 1 de mayo y el 31 de octubre próximos.
“¿Cuándo es la ceremonia de apertura?” pregunta Nicole Sprokel, la portavoz de Amnistía sobre China. Durante el evento, que deberá atraer a unos 70 millones de visitantes y será aún más que los Juegos Olímpicos de Verano, en Pekín, no se ha planificado ninguna actividad. No porque haya mejorado la situación de los derechos humanos, sino porque, en esta ocasión, China no miente.
“Ésa es, en realidad, la razón por la que lanzamos nuestra campaña en aquella ocasión, porque China declaró que esos Juegos traerían un mejoramiento de los derechos humanos. Posteriormente hemos comprobado que no había nada más lejos de la verdad, porque los derechos humanos justamente han empeorado con esos gigantescos eventos como los Juegos Olímpicos, y por esa razón seguimos ahora el tema de la Exposición,” comenta la portavoz.
Descuidado
Amnistía Internacional no ha olvidado el tema de los derechos humanos en China, pero ahora hace campaña en silencio. Ya en noviembre pasado intentó sensibilizar a los políticos sobre el tema de los derechos humanos durante Shangai 2010. Mariko Peters, de Izquierda Verde, presentó una moción en la que proponía que se incluyera una exhibición crítica durante la Exposición Mundial de Shangai. No sabe, sin embargo, la repercusión que pueda haber tenido su propuesta y admite que, esta vez, la política ha descuidado el tema.
“En efecto,” reconoce, “la acción política ha sido escasa, en todo caso, incomparable a lo ocurrido durante los Juegos Olímpicos. No tengo una buena explicación para ello excepto, quizás, que el tema ha quedado un poco oculto a la sombra de los Juegos Olímpicos. En esa ocasión, hubo mucho debate político que, sin embargo, no condujo a nada. Se dieron un duro golpe contra el muro de Berlín y se olvidaron, injustificadamente, de volver a juntar fuerzas y dirigir la energía hacia Shangai 2010. Aun sabiendo que, probablemente, se vuelvan a chocar contra la muralla china. Sin embargo, creo que finalmente el que persevera, vence, sobre todo en un país como China, cada vez más dependiente de las exportaciones”.
Un muro de mala voluntad
El humorista holandés Erik van Muiswinkel, quien había llamado a los deportistas holandeses a boicotear los Juegos Olímpicos, también se ha dado de cabeza contra un muro de mala voluntad. Aunque, en este caso no se trataba de la muralla china sino de la falta de interés por parte de los holandeses.
“Yo pensé que avivando la discusión, dando la mayor cantidad de información y con la ayuda de Amnistía Internacional, la gente se daría cuenta por sí misma de que se trata de un caso muy extraño. No cabe pensar que este país esté avanzando en democracia, al contrario, cada vez es más peligroso, sobre todo para los propios nacionales pero, a la larga, también para nosotros. China tiene influencia en África, en todas partes. Pero esa señal de alerta no tuvo repercusión, por el contrario, se observa un extraordinario cinismo. En los años setenta y ochenta, cuando Amnistía se consolidó como organización, reinaba la creencia de que el tema era importante para todos nosotros. Pero hoy en día ya no se presta atención a los derechos humanos,” admite.
Día del Trabajo
“Simplemente, no tenemos capacidad suficiente para ello,” admite un portavoz de FNV Internacional. Este departamento de la federación sindical holandesa colabora desde hace años con organizaciones sindicales en China y Hong Kong para mejorar las condiciones laborales en China. “¿Cuándo comienzan?” pregunta el portavoz. Al oír que la fecha de inauguración es el primero de mayo, Día del Trabajo, surge un breve silencio al otro lado de la línea. “Sería un buen momento para emprender alguna acción”. Pero no podemos estar en todo, considera la organización sindical. “Eso sí, nuestra campaña de los Juegos tendrá una continuación en las Olimpíadas de Londres del 2012.”
Por lo visto, no sólo los deportistas han quedado agotados después de los Juegos Olímpicos. También políticos, activistas y organizaciones de derechos humanos en Holanda parecen estar cansados de hacer campaña. Y a China, los Juegos Olímpicos de Beijing le dejaron una lección: no volver a abordar el tema de los derechos humanos.





























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