Las campañas de lucha contra el sida están produciendo, a escala mundial, una mayor apertura sobre los temas sexuales. Así lo muestran los resultados de una investigación hecha por Radio Nederland entre un millar de holandeses residentes en el extranjero (expats). Estos resultados son un muestrario de la moral sexual en todo el mundo.
Marijke Koeman y Belinda van Steijn
Cerca de la mitad de los consultados dicen que en el país donde residen, la moral sexual ha cambiado positivamente en los últimos años. Hay mayor apertura e información. Esto se debe, según ellos, a las campañas de prevención del sida y las enfermedades venéreas. Una amplia mayoría considera que la moral sexual holandesa es igual o mejor que la de su país de residencia. Entre las respuestas se lee: “En Holanda no se le da tanta importancia al sexo” o “en Holanda la homosexualidad es mucho más aceptada”.
Hipocresía
Tal como en Holanda, en otros países la discusión sobre sexo está influida por la publicidad, los programas de televisión y los vídeo clips. “En Australia las ideas están todavía muy determinadas por los roles masculino-femenino” escribe alguien: “Las imágenes que promocionan este estereotipo son muy claras, mientras que también podrían ayudar a la gente a mirar un poco más allá”. Desde Indonesia se escucha otra voz: “Aquí son unos hipócritas. Condenan la actitud occidental ante el sexo y creen que tienen una moral más alta, pero el número de jovencitas solteras embarazadas es muy alto, y los hombres son por lo común infieles”.
La discusión sobre el condón y la píldora
El holandés medio no se queda callado ante la moral sexual dominante en su país de residencia. Algunas respuestas: “A veces entro en discusión cuando se habla mal de la homosexualidad”. “Intento informar a las musulmanas sobre la píldora y el condón. Algunas han terminado utilizándolos después de nuestras conversaciones”. “Aquí en Gales hay mucho embarazo adolescente porque casi no se entrega información sexual. Intento hacer algo hablando de estos temas”. “Los asiáticos en general mantienen relaciones menos abiertas con sus hijos. A menudo sienten envidia de las cosas que nuestros hijos se atreven a contarnos, ¡y que no nos pongamos rojos de vergüenza!”.
El papel de la religión
Muchos ‘expats’ son críticos con el rol de la iglesia en los países donde viven. “Creo que Italia podría ser mucho más libre, contando con que aquí vive mucha gente progresista, pero siempre recibimos de vuelta el varapalo de la Iglesia Católica, a pesar de la separación oficial entre Estado e Iglesia”, escribe alguien. Otro escribe, desde otro rincón del mundo, sobre la hipocresía: “En Estados Unidos casi no se dan discusiones serias sobre sexo. Un grupo de así llamados ‘creyentes’ intenta dominar la moral nacional mediante la limitación de la libertad de los demás”.
Piropos bien recibidos
En la convivencia diaria con colegas, los consultados se adaptan a las costumbres del lugar. Prestan atención a cómo se visten y a la manera en que se dirigen a los demás. “Con los colegas y empleados estadounidenses hacemos como si fuéramos sexualmente neutros y no tuviéramos sentimientos. Aquí nunca se sabe cuando algo puede ser visto como ‘acoso sexual’. Con colegas de Europa, Canadá o Australia las cosas son más cercanas a lo que para mí es normal. Un piropo amistoso es entendido como un halago, no como una amenaza”, escribe un participante.
Prostitución
El tema de la prostitución es complicado en cualquier país, a juzgar por las respuestas. En el norte las reglas se han hecho más estrictas. “Aquí en Noruega desde el año pasado está prohibido tener sexo a cambio de dinero”. Entretanto en otros países se habla de legalización. Alguien escribe desde Sudáfrica: “Con el campeonato mundial de fútbol a las puertas, hoy se discute ampliamente sobre esta posibilidad”.
Homosexualidad
En muchos lugares la homosexualidad es tabú, incluso penada por la ley. Un participante escribe: “Me callo mi homosexualidad y siempre tengo a mano respuestas aceptables para explicar por qué no estoy casado”. En cualquier caso, sólo un pequeño grupo regresaría a Holanda si uno de sus hijos fuera homosexual. Más de la mitad de los consultados no lo haría.





























por cosas como el hecho de negar la informacion a los jovenes es que muchas veces se termina en situaciones que no son de la mejor indole, por ejemplo cuando los jovenes se sienten curiosos hacia el termino "masturbacion" esto es como la kryptonita de los padres, debemos recordadar que esto es un tema totalmente humano y que no tiene que ver con lo de indole religiosa.
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