Según las personas cercanas, la Reina Beatriz de Holanda todavía disfruta su “cargo”. En 30 de abril, la soberana celebra nuevamente el Día de la Reina, esta vez en dos lugares del centro del país, Rhenen en Veenendaal. Agobiada por dramas personales y nacionales, no piensa sin embargo en abdicar. Está decidida a continuar a la cabeza del pais durante estas épocas difíciles, según escribe el experto en la Casa Real, Ben Kolster.
Por Ben Kolster
“Beatriz, Orange bajo ataque”, es el título de una serie de televisión de cuatro partes que será emitida este año en Holanda. La conocida actriz holandesa Willeke van Ammelrooy dará vida al personaje de una añosa Reina, abrumada por dramas personales y nacionales. La producción televisiva deja, al parecer, la impresión de que a la monarca le ha sucedido de todo durante su reinado.
Especialmente en su vida personal. La enfermedad de su marido, el Príncipe Claus, los problemas políticos alrededor del compromiso y posterior matrimonio de su hijo, el Príncipe Guillermo Alejandro y Máxima Zorreguieta, la díscola sobrina Margarita de Borbón y Parma, y el atentado en Apeldoorn durante el Día de la Reina en 2009. Entretanto se ha sumado el dramático accidente de esquí sufrido por su segundo hijo, Friso.
Especular no tiene sentido
Aún así, en esta serie se da la impresión que lo que más ha obsesionado a la Reina Beatriz es la cuestión de la sucesión; cuándo y de qué manera debe entregar la corona a su hijo, el príncipe heredero. Una cuestión que cada año retorna en la fecha auténtica de su cumpleaños, a finales de abril, en las cercanías del Día de la Reina. La leyes del Estado determinan que el monarca –y sólo el monarca- decide cuándo ha llegado el momento de abdicar. De modo que no tiene ningún sentido especular sobre la fecha de la partida de Beatriz. A pesar que algunos observadores de la Casa Real dicen saber más al respecto.
Pero, ¿cuáles podrían ser las posibles razones de Beatriz para tomar la decisión de abdicar como Jefa del Estado? ¿Su salud, tanto mental como física? Pero, por lo que sabemos, ambas están en buenas condiciones. Observadores cercanos a la Casa Real informa que la Reina todavía disfruta de su trabajo. ¿Circunstancias familiares? Es sabido que su voluntad es dejar que su hijo y su nuera disfruten lo más que puedan de su joven familia. Los recuerdos de sus días felices junto a Claus y los niños en el castillo Drakensteyn, representan en eso un importante papel.
Discurso de Navidad
¿La política nacional y los conflictos sociales actuales? La Reina sigue con procupación la erosión de la, antaño, política estable de su país y el aumento de los partidos populistas. Circunstancias acerca de las cuales no está autorizada a reaccionar públicamente, pero acerca de los cuales, de vez en cuando, hace sutilmente mención en su Discurso de Navidad. Ahora que ha caído el Gabinete del primer ministro Mark Rutte, la crisis económica persiste y se han anunciado nuevas elecciones para comienzos de septiembre, seguramente pondrá toda su experiencia nueva vez más a disposición para intentar encarrilar nuevamente la nación.
Sin lugar a dudas, la Reina de Holanda espera que las aguas se calmen hasta que pueda traspasar sus responsabilidades a su hijo. Y esto debido, por supuesto, a que dentro de no mucho tiempo, inexorablemente habrá un relevo de la joven generación de Orange. Dramáticas discusiones como las que sugiere la serie televisiva dentro de los muros de palacio seguramente no se producirán, pero es entretenido ver cómo las muestra la película. En estos días se celebra nuevamente un Día de la Reina, pero el Día del Rey seguro que no tardará en llegar.






















Aunque suene un poco fuera de lugar,uno envidia a paises como Holanda,que tienen una reina que le da estabilidad política al pais,en nuestros mundos
sudamericanos no suele ser asi,creo yo es la única razón,por la que los envidio .
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