Los reformistas musulmanes no suelen ser totalmente honestos. Con frecuencia, usan la religión únicamente como medio para movilizar a la gente a favor de sus reformas, afirma el filósofo seglar sirio Sadiq Jalal al-Azm, a la vez que reconoce que el Islam necesita urgentemente una reforma. En tono burlón, el filósofo se autodenomina “ateo oficial del mundo árabe”. Desde la publicación de su libro “Crítica del pensamiento religioso”, en 1969, Sadiq Jalal al-Azm se ha convertido en uno de los pensadores seglares más prestigiosos del mundo árabe.
Ateísta
El profesor emérito de filosofía europea de la Universidad de Damasco pertenece a una generación de intelectuales de educación occidental que, en contra toda expectativa, veía cómo el mundo islámico se hacía cada vez más religioso y, simultáneamente, el creciente peligro que constituía expresar públicamente el pensamiento ateísta. A pesar de ello, Sadiz al-Azm nunca ha considerado la posibilidad de emigrar, aunque distribuye su tiempo entre Damasco, Beirut y universidades en Estados Unidos y Europa. Actualmente permanece durante un par de meses en Holanda, en el Instituto de Estudios Avanzados (NIAS), de la ciudad de Leiden. En Holanda, el filósofo sirio no es un desconocido, ya que parte de su obra ya fue traducida al holandés y, en el 2004, mereció el prestigioso premio Erasmo, galardón que compartió con dos conocidos reformistas islámicos: la marroquí Fátima Mernissi y el iraní Abdolkarim Soroush.
P. ¿Cual es la diferencia entre Ud. y reformistas islámicos como Fatima Mernissi y Abdolkarim Soroush?
R. Personas como Mernissi y Soroush dicen que quieren cambiar el Islam desde adentro, es decir, como buenos musulmanes, mientras que el grupo al que pertenezco no tiene esa pretensión. Yo quiero reformar el pensamiento de los musulmanes, pero nunca he aparentado querer hacerlo desde adentro, nunca he fingido ser musulmán. En lo que a esto se refiere, siempre me he negado a hacer concesiones.
P. ¿Quiere decir que ellos fingen?
R. Desde los primeros comienzos, en el siglo 19, los reformistas musulmanes modernos son perseguidos por que no se les consideraría verdaderos creyentes, y utilizarían la religión sólo para movilizar a la gente en beneficio de sus reformas. Y, hasta el día de hoy, muchos de ellos lo admiten, pues argumentan que para convencer a la gente, es necesario hablarles en el idioma que ellos comprenden, es decir, el discurso de la religión. Si bien sus palabras encierran algo de verdad, demuestran simultáneamente su enfoque instrumental de la religión. Desde luego que admito que, como hombre de ideas, como intelectual público a quien, de cuando en cuando, se pide dar una opinión sobre temas de interés general, puedo hablar con más libertad. Yo no me dedico a movilizar a la gente ni a dirigir movimientos, ni nada por el estilo. A mi juicio, ambos enfoques son correctos. Para modernizar la sociedad islámica se necesita gente que trabaje desde dentro y gente que lo haga desde el exterior. Personalmente, creo que la pretensión de reformar el Islam desde dentro no es, intelectualmente hablando, muy honesta.
P. ¿Se puede reformar realmente el Islam?
R. Se puede, pero sólo si los musulmanes abandonan la idea de que deben obedecer literalmente el texto. Se trata de un paso radical, porque el musulmán de a pie cree que el Corán es la palabra literal de Dios, pero es evidente que su texto no es aplicable en una sociedad moderna. Consideremos, por ejemplo, los castigos corporales prescritos en el Corán. Los islamitas radicales quieren aplicar esos castigos, pero ellos sólo son una pequeña minoría. En cambio, la mayoría de los musulmanes denota un desdoblamiento de personalidad en lo que respecta a tales cuestiones. Por una parte, se aferran a la idea de que se trata de una ley proveniente de Dios pero, esto no les impide admitir que esa norma es inaplicable. Mi propuesta es, por tanto, romper ese atolladero y declarar oficialmente superados los castigos corporales prescritos por el Corán. El problema con la mayoría de los reformistas islámicos es que no quieren aceptar esta idea, probablemente porque temen perder seguidores.
P. Pero ¿qué pasa entonces con reformistas radicales que, como Nasr Hamid Abu Zayd*, que consideran el Corán como un texto histórico que ya no admite una interpretación literal?
R. Reformistas como Abu Zayd profundizan más sinceramente en lo que el Corán aún puede significar para nosotros, tomando en consideración el conocimiento científico moderno. Lo que a mi me molesta es que ellos siguen hablando en nombre del “Islam verdadero”. La historia nos enseña que los musulmanes están divididos en cientos de grupos, y que todos ellos reclaman para sí el “Islam verdadero”. Un intelectual crítico no puede permitirse esas afirmaciones, y lo único que puede pretender es defender el significado que él concede a las cosas.
P. Se dice que la religión está experimentando un renacimiento a escala mundial, no sólo en el mundo islámico, sino también en Europa y Estados Unidos.
R. El proceso de secularización es irreversible, tanto para Europa y Estados Unidos como para el mundo islámico. El actual “renacimiento” de la religión no es más que un último coletazo, un intento desesperado de retener algo que, en realidad, ya ha desaparecido. En el mundo islámico, los islamistas se erigen como alternativa a la cultura seglar occidental, pero, de hecho, no tienen alternativa alguna. Su lema, “el Islam es la solución”, es una ilusión.
El Islam no tiene soluciones para los problemas del siglo 21. Esto se hace dolorosamente patente en todos aquellos lugares donde los islamistas asumen el poder, pues, hasta el presente, todos los regímenes islamistas han desembocado en un dramático fracaso. El hecho de que, en los recientes años, un grupo de islamistas se haya hecho más radical, más violento e, incluso, más suicida, delata que se siente acorralado. En última instancia, a los musulmanes no les quedará otro remedio que reconocer que ya no son los soberanos de la historia, sino una minoría subdesarrollada y rezagada dentro de la sociedad mundial. Sólo cuando reconozcan esta realidad, podrán seguir desarrollándose.
* Las ideas de Nasr Hamid Abu Sayd se estudian en Abu Zayd sitúa el Corán en un contexto histórico, de la serie Modernos filósofos musulmanes.





























Enviar nuevo comentario