La televisora más vista y antigua de Venezuela, Radio Caracas Televisión, dejó de transmitir a la medianoche entre este domingo y lunes, después que la licencia con la que operaba desde hace 53 años no fuera renovada, por orden del presidente Hugo Chávez.
RCTV operaba la mejor señal de televisión abierta, el Canal 2, como una emisora de variedades al estilo estadounidense, y sostuvo en sus programas informativos y de opinión una línea política opositora.
Chávez había anunciado desde hace cinco meses que no se renovaría la concesión "a ese canal golpista", acusándolo de apoyar el golpe de Estado que sufrió en abril de 2002 y la larga huelga petrolera de diciembre de 2002 y enero de 2003.
Entrevista *José Miguel Vivanco
Desde entonces el tema fue pasto de una polémica porque, entre otras razones, varios canales que también pugnaron por desalojar a Chávez del poder sí recibieron renovación de sus licencias, tras abandonar su antigua línea editorial opositora.
El Estado tiene varios canales de televisión nacionales y regionales, además de la televisora latinoamericana Telesur, y entregó el canal 2 a una fundación creada hace tres semanas y financiada por el Gobierno, Televisora Venezolana Social (TVes), que se propone desarrollar una televisión de servicio público.
Veinte minutos después que RCTV apagó sus transmisores comenzó la programación de TVes, con un espectáculo de música y danza desde el principal teatro caraqueño, seguido de la proyección de una película sobre el libertador Simón Bolívar.
El Tribunal Supremo de Justicia dispuso el empleo de la infraestructura de transmisión de RCTV por parte del nuevo canal, mientras una de sus salas atenderá un juicio que promete ser largo sobre si la medida contra esa empresa privada fue legal o no.
Para los defensores del Gobierno, como el presidente de Telesur y ex ministro de Información, Andrés Izarra, se trata de una medida legítima y justa, para atender el mandato de la Constitución de crear una televisión de servicio público, usando la señal de la televisora con el peor desempeño como concesionario.
Para los oponentes, entre quienes figura el académico Antonio Pasquali, quien fue subdirector de la UNESCO y es el comunicólogo más reconocido del país, la medida casi corona una estrategia hegemónica de Chávez sobre la comunicación audiovisual, por la que habla, según sus mediciones, un promedio de dos horas diarias.
En las últimas semanas se produjeron manifestaciones con decenas de miles de personas en Caracas que protestaron "contra el cierre" de RCTV, incluyendo una protesta la noche del domingo ante la sede del ente estatal de telecomunicaciones, que degeneró en violencia y fue disuelta por la policía, varios de cuyos agentes fueron lesionados.
Jóvenes periodistas de distintos medios recorrieron la ciudad con una pancarta de un kilómetro de largo reclamando "libertad de expresión" con letras de un metro de alto y en diez idiomas, y las noches del sábado y domingo último difundieron en varias ciudades alarmas y sirenas que muchos vecinos acompañaron con toques de cacerolas incluso en barriadas populares que son bastiones electorales del presidente.
Es que según las encuestadoras privadas Datanálisis e Hinterlaces, entre un 70 y 80 por ciento de la población rechaza la medida contra RCTV, aún cuando ese rechazo no tenga una traducción política inmediata. Pero, desde este lunes, ha destacado el sociólogo Tulio Hernández, en todos los hogares venezolanos donde se veían las telenovelas, musicales, programas informativos, de humor y de concursos de RCTV, se sentirá, con el cambio en la pantalla chica, la mano del poder.
*Andrés Izarra, presidente de Telesur y ex ministro de Información
*José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch






















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