La sífilis, al igual que la gonorrea y la clamydia, es una enfermedad venera o de transmisión sexual. La causa se debe a la infección por la bacteria Treponema pallidium. Esta bacteria penetra en el organismo a través de las membranas mucosas, como las de la vagina, de la boca o también a través de la piel. En muy poco tiempo llega hasta los ganglios linfáticos y luego se propaga por todo el organismo por la sangre.
Una persona infectada de sífilis que ha sido curada no se inmuniza contra la enfermedad, por lo que puede volver a contagiarse. Los síntomas suelen comenzar de 3 a 4 semanas después del contagio. Esta infección pasa por varias fases: la primaria, la secundaria, la latente y la terciaria. La enfermedad puede durar muchos años y, alguna vez, no muy frecuentemente, provoca afecciones cardíacas, cerebrales e, incluso, la muerte.
En la fase primera aparece una llaga indolora en el lugar de la infección, generalmente sobre el pene o la vagina, aunque también puede aparecer en el ano, la lengua, los labios y la garganta. La llaga comienza con una pequeña irritación en la zona, de color rojizo, que pronto se convierte en una úlcera abierta. Aunque no sangra, al tocarla suelta un líquido claro altamente infeccioso.
Estos escasos síntomas llevan a no darle importancia a la infección.
La fase secundaria comienza con una erupción de la piel que aparece entre 6 y 12 semanas después del contagio. La llaga suele desaparecer aun sin tratamiento para luego reaparecer después de varias semanas o meses. En esta fase son frecuentes las llagas en la boca e hinchazón de los ganglios linfáticos. En algunos casos ataca a la visión, al riñón o a la meninge (membrana cerebral). La fase latente se inicia cuando el paciente se ha recuperado de la fase secundaria y no siente síntoma alguno. Esta etapa puede durar años y quizás toda la vida.
Durante la tercera etapa ( fase terciaria) la enfermedad no es contagiosa y presenta síntomas que pueden ser muy ligeros o muy serios que van desde problemas cardiovasculares tales como la insuficiencia cardiaca o la muerte a la neurosífilis que ataca al sistema nervioso. El tratamiento de la enfermedad en todos los estadios, consiste principalmente en la administración de penicilina por vía intramuscular.






























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