Genocidio como atracción turística: Auschwitz es visitado constantemente por gente de todo el mundo, en Camboya los “Killing Fields” atraen muchos visitantes occidentales. ¿Qué pasa entonces en Ruanda? ¿Existe interés en el genocidio de 1994?
En un cerro en las afueras de la capital de Ruanda, Kigali, está el Centro de la Memoria. Una mujer joven de Canadá es una de las pocas visitantes. “Trabajo en Ruanda”, cuenta Alice. “Me enteré de este museo a través de guías de viaje en Internet. Realmente vale la pena.”
“Las historias son tristísimas. Es difícil imaginarse lo que ocurrió aquí”, continúa Alice. “La gente es tan amable y hospitalaria, pero también son taciturnos. Yo intento imaginarme todo lo que han debido sufrir”.
Este sitio es un oasis de paz y calma. Bajo las grandes losas se calcula que hay 250.000 cadáveres producto de la violencia étnica y política. Se trata solamente de una parte de lo que posiblemente fue un millón de rwandeses asesinados durante el genocidio en 1994.
El Auschwitz africano
En Kigali, el Centro de la Memoria del Genocidio fue inaugurado en 2004. Más de doscientas mil personas han visitado desde entonces el lugar. Pero Ruanda quiere atraer más turistas. Al fin y a cabo, esto trae dinero.
¿Ruanda como el Auschwitz africano? Eso es lo que quiere la oficina de turismo ruandesa. El antiguo campo de concentración nazi en Polonia atrae 1.3 millones de visitantes al año.
Freddy Umutanguha, de 34 años, el director del Centro de la Memoria de Kigali, tiene muchas esperanzas: “esperamos que alguna vez lleguen millones de personas a este lugar. Se trata de algo de importancia universal. Este hecho fue un crimen contra la humanidad, no solamente contra rwandeses o tutsis.”
Mala imagen
Pero todavía no se ha llegado a ese punto, ya que Ruanda enfrenta un problema de imagen. Los turistas que ya visitan Ruanda quieren ver los gorilas en el norte del país, no el lago de Kivu y mucho menos los monumentos que recuerdan una época terrible, dice Martijn Visscher de la agencia de viajes holandesa Pangea Travel.
Genocidio de Ruanda
En Ruanda, en el centro de África, tuvo lugar en 1994 una masacre que duró cien días motivada por rivalidades política y étnicas. Se calcula que un millón de tutsis y hutus moderados perdieron la vida a consecuencia de un corta pero violenta guerra civil, mientras el resto del mundo permanecía impasible. Los autores del genocidio fueron juzgados por una Corte de Naciones Unidas en Tanzania y por tribunales en la propia Ruanda.
“Intentamos atraer más atención para Ruanda,” dice Visscher. “No solamente para los gorilas sino para otros lugares de interés turística. Pero desgraciadamente la mayoría de la gente sólo está realmente interesada en los gorilas. Después siguen viaje a Kenia o Tanzania.”
Todos los años llegan algunos cientos de miles de extranjeros a Ruanda. La mayoría de ellos por negocios o para proyectos de desarrollo de alguna de las muchas ONG. Un porcentaje menor llega como turista. Con la crisis financiera mundial éstos son cada vez menos.
Sin embargo, Freddy Umutanguha, el director del museo en Kigali sigue optimista. “Yo sé que hay gente que no está interesada en venir aquí, pero pienso en el futuro habrá más interés. Esta es parte de nuestra historia. ¿Solamente visitar gorilas y no querer saber más sobre el país en el que viven los gorilas? Eso es tener una visión verdaderamente limitada de la realidad.”





























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