Un cielo despejado y garantías de seguridad de los Gobiernos de Venezuela y Colombia, así como de la guerrilla de las FARC a la Cruz Roja Internacional es lo que se necesita para que un operativo aéreo, coordinado el ex ministro venezolano de Interior Ramón Rodríguez Chacín, conduzca a la libertad a Clara Rojas, su hijo Emmanuel, nacido en cautiverio, y la ex congresista Consuelo González de Perdomo.
El presidente Hugo Chávez y doña Clara de Rojas
Para cumplir la misión humanitaria se necesitan "en primer lugar, todas las garantías de seguridad de todas las partes", afirmó Yves Heller, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, al aceptar la misión que pondrá fin a seis años de secuestro de las dos políticas. Con el gesto unilateral de la guerrilla de entregar a los tres rehenes, el ingreso a territorio colombiano de aeronaves venezolanas y la veeduría internacional de seis países, propuesta ayer por el presidente Hugo Chávez y aceptada por el Gobierno colombiano, se abre paso una nueva etapa del proceso hacia un intercambio humanitario que tal vez marque un viraje en el conflicto interno.
Dos abuelas
Dos abuelas, privadas de conocer a sus nietos a causa de secuestro a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, tal vez se encuentren hoy con ellos: Enmanuel, de cuatro años, nacido en la selva, hijo de una ex candidata a la vicepresidencia de Colombia y un guerrillero, y Maria Juliana, nacida en libertad, cuatro años y dos meses después de que la ex parlamentaria Consuelo González de Perdomo fuera secuestrada en el departamento del Huila, sur del país, en un retén de la guerrilla.
Hace seis años, cuando tenía 70, Clara de Rojas no ve a su hija Clara Leticia, secuestrada hace seis por las FARC, en inmediaciones de San Vicente del Caguán, cuando viajaba con Ingrid Betancourt, de quien era la fórmula vicepresidencial en la campaña política que culmino con la elección del presidente Uribe. "Abrazaré al niño," dice, "con cariño hasta que se acostumbre a mis canas y mis achaques". A su hija, abogada con postgrados en Derecho comercial y tributario y Ciencias políticas, y estudiosa de leyes inglesas, quien cumplió 44 años el 20 de diciembre, le tiene el libro 'El camino a la felicidad', del fundador de la Cienciología.
En tanto, Patricia Perdomo sabe que el mejor regalo para su madre, Consuelo González, de 57 años, cuyo esposo murió de un infarto mientras ella estaba cautiva, será el abrazo de su hija, Maria Juliana, la primera nieta. Ella y su hermana Maria Fernanda tienen listos algunos presentes: perfumes, cremas y "todo lo que no ha tenido en estos años". Saben que el secuestro le ha dejado huellas y no quieren imponerle ninguna celebración sino resarcirla de la ausencia de afecto, acompañarla en su viudez y colmarla de besos.
"Estamos felices, contábamos con el apoyo del Gobierno colombiano y estamos muy, muy felices. Ya sentimos a mi mami, a Clarita y a Emmanuel muy, muy cerquita", dijo Maria Fernanda Perdomo, tan pronto el Canciller Fernando Araújo leyó el comunicado autorizando el operativo de liberación.
La propuesta venezolana
Desde Caracas, el presidente Hugo Chávez puso énfasis en el carácter "transparente" del plan encomendado al ex ministro Chacín, y destacó la veeduría de los delegados de los Gobiernos de Argentina, el ex presidente Néstor Kirchner y el Canciller Jorge Taiana; Ecuador, Gustavo Larrea; Brasil, Marco Aurelio García, y los embajadores en Caracas de Francia, Hadelin de La Tour- du-Pin, y Cuba, Herman Sánchez.
Los cinco puntos del territorio venezolano en los que escuadrones aéreos están listos para entrar a territorio colombiano son La Fría y Santo Domingo, en Estado del Táchira; Guasdualito, limítrofe con el departamento colombiano de Arauca, y Puerto Ayacucho y Elorza, próximos a Vichada, en territorio colombiano. El operativo de rescate se hará en helicópteros equipados con tanques de combustible suplementarios, que, procedentes de Venezuela, llegarán a Villavicencio, capital del departamento del Meta, a dos horas por carretera de Bogotá, desde donde saldrán hacia el punto de encuentro con las FARC, el cual se mantiene en estricta reserva. Los liberados serán trasladados a Caracas en aviones pequeños, tipo Falcon 90. Según Chávez, el traslado a Caracas es exigencia de la guerrilla y, un cambio "obligaría a cambiar la fórmula y esperar quién sabe cuantas semanas." "Dejémonos del orgullo y cualquier otro pensamiento", precisó.
También se manifestó dispuesto a retomar su papel de mediador de un acuerdo humanitario y a reunirse con el máximo jefe de las FARC, Manuel Marulanda, como lo había planteado hasta comienzos de diciembre, cuando el gobierno colombiano, abruptamente, puso fin a sus gestiones y las de la senadora colombiana, Piedad Córdoba. "Estoy dispuesto a retomar la gestión", declaró en aquella ocasión.
El permiso de Colombia
Desde el Ministerio de Defensa de Colombia, previa conferencia telefónica con el presidente Álvaro Uribe, quien se encuentra en su hacienda del departamento de Córdoba, el ministro colombiano de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo, leyó la respuesta oficial a la fórmula que poco antes le había entregado personalmente el vicecanciller venezolano para América Latina.
"El Gobierno de Colombia agradece al de la Republica Bolivariana de Venezuela, y en particular al presidente Hugo Chávez, su interés en la liberación unilateral e incondicional de estos tres secuestrados, (…) autoriza la misión humanitaria en los términos de su misiva y delega como su representante al doctor Luis Carlos Restrepo". La única exigencia es que las aeronaves que se empleen en esta misión humanitaria lleven los emblemas de la Cruz Roja Internacional, según reza la nota oficial.
Viraje de las FARC
Por su parte, el obispo Luis Augusto Castro calificó de "viraje significativo" la decisión de las FARC de liberar a los tres rehenes. "Esto es un indicio de que hay una disponibilidad para avanzar en todo este proceso", opinó quien se considera uno de los artífices de la contrapropuesta gubernamental de 'zona de encuentro' de 150 kilómetros por un mes para discutir el canje de secuestrados por guerrilleros presos, a cambio de la desmilitarización de los municipios de Pradera y Florida, en el departamento del Valle del Cauca.
Injerencia humanitaria
Los nuevos hechos hacen que se empiece a evidenciar la llamada 'injerencia humanitaria', concepto que Francia introdujo a propósito del conflicto en Kosovo, comentó a Radio Nederland, el analista y director de la Corporación Arco Iris, León Valencia. El Gobierno de Uribe "está en una encrucijada y ahora no puede eludir un cambio de política" con respecto al acuerdo humanitario, a la exigencia guerrillera de la zona de despeje para tramitar internamente el canje de los secuestrados por presos políticos. No le queda otro camino "para mostrar a los Gobiernos extranjeros que estamos en condiciones de resolver el problema y quitarle legitimidad a cualquiera intervención", aclaró. Según Valencia, si toma vuelo una relación directa de las FARC con Gobiernos extranjeros el conflicto colombiano adquiriría otra dinámica, se intensificaría con desarrollos impredecibles, por ahora.





























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