El presidente de Islandia, Olaffur Grimsson, acusa a Holanda y Gran Bretaña de prácticas desleales en el caso del banco, Icesave, que quebró en 2008.
Según el mandatario, los dos países utilizaron el Fondo Monetario Internacional para presionar a Islandia. Grimsson declaró en el programa de la televisión holandesa, NOVA, que para obligar a Reykiavik a pagar los fondos depositados en la entidad bancaria se habrían retrasado créditos prometidos por el FMI a ese país del norte de Europa. Hoy sábado, los islandeses votan en referendo acerca del acuerdo firmado en 2009 sobre indemnizar o no a ahorradores británicos y holandeses.
Las encuestas indican que alrededor de tres cuartas partes de los electores votarán en contra. Una mayoría en Islandia opina que Gran Bretaña y Holanda cargaron un alto interés para la devolución del dinero. Grimsson asegura que los dos países pretenden sacar altos beneficios de la cuestión Icesave.

























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